Control de aguas

El Laboratorio de Salud Pública (LSP) tiene su origen en una institución centenaria, el Laboratorio Municipal de Higiene creado en 1877. A lo largo de los años ha ido evolucionando para adaptarse a las necesidades de la ciudad de Madrid, dando actualmente soporte analítico a numerosos servicios municipales en los programas de control oficial en materia de seguridad alimentaria, salud ambiental, programas de vigilancia de las aguas de consumo y recreativas, calidad atmosférica, seguridad ciudadana y seguridad vial, así como a particulares, empresas y ciudadanos que demandan servicios analíticos.

El LSP tiene implantado un sistema de gestión de calidad según la Norma UNE-EN ISO 17025:2017 evaluado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), lo que supone el reconocimiento formal de la competencia técnica de las actividades que realiza y asegura la fiabilidad en los resultados emitidos. En la actualidad la acreditación abarca más de 600 parámetros del sector agroalimentario, ambiental y análisis de estupefacientes, siendo una de las acreditaciones más extensas dentro del territorio nacional

Control de agua del grifo

El agua del grifo de Madrid

En Madrid, el agua se almacena en 14 embalses, entre los que destacan algunos como El Villar, El Atazar, Navacerrada, Valmayor, Santillana, Pedrezuela, etc.

Tras su almacenamiento, el agua se somete a tratamiento de potabilización en las diversas ETAP (Estaciones de Tratamiento de Agua Potable) que existen en la Comunidad de Madrid.

Finalmente, el agua ya tratada se distribuye a diversos depósitos reguladores desde los que se vuelve a distribuir de nuevo hasta las acometidas de las edificaciones.

Todo el proceso de captación, almacenamiento en embalses, tratamiento en ETAP y distribución hasta las acometidas de las edificaciones lo lleva a cabo el gestor, que en el caso de Madrid es el Canal de Isabel II, responsable de la calidad del agua de consumo hasta la acometida.

Desde el punto de acometida (contador de agua general de la edificación) hasta el grifo de la vivienda, la responsabilidad de la calidad del agua es del propietario de esas instalaciones.

Debido a todo lo anteriormente expuesto, es necesario en toda edificación tener instalado un grifo de muestreo en la tubería de entrada a la edificación, justo tras el contador general del edificio, con el fin de que si aparece cualquier incidencia que pueda afectar a la calidad del agua de consumo, se pueda tomar una muestra de agua en dicho grifo con el fin de dirimir si la responsabilidad es del gestor (Canal de Isabel II) o del propietario de la instalación interior.

En Madrid capital, el agua de consumo que obtenemos del grifo, presenta unas características típicas de una región de terreno granítico, por lo que existe una filtración natural, resultando un agua que apenas tiene contenido en sales minerales. La conductividad es muy baja (habitualmente entre 60 y 180 µS/cm a 20ºC) y el pH suele estar comprendido como media entre aproximadamente 7 y 8,5.

El Canal de Isabel II utiliza cloraminas para desinfectar el agua en las ETAP. Debido a esto, en el agua del grifo el nivel de cloro libre residual es cero, mientras que sí se detecta cloro combinado residual (aproximadamente entre 1-1,5 mg/l) con un efecto desinfectante más prolongado en el tiempo que el primero.

Así pues, en Madrid, gozamos de un agua de consumo de una calidad muy buena, con un contenido muy bajo en sales minerales y que cumple los parámetros fijados por la legislación vigente.

Gestión de muestras de servicio público en el Laboratorio de Salud Pública

    Con el fin de evitar molestias indebidas a los denunciantes o reclamantes, se admitirán directamente en el Laboratorio de Salud Pública las muestras de servicio público de las que se derive interés para la salud pública y defensa de los consumidores y usuarios, y pudieran conllevar actuación inspectora.

    Datos de contacto: [email protected]

    MUESTRAS ANALIZADAS DE INTERÉS PARTICULAR

    El Laboratorio de Salud Pública tiene establecida una Cartera de Servicios en relación a los parámetros analíticos del agua de consumo y está acreditado mediante la norma UNE-ISO 17025 por ENAC. Así mismo se ofertan ensayos autorizados por la Comunidad de Madrid según certificado de inscripción en el Registro de Laboratorios de la Comunidad de Madrid.

    El Laboratorio puede atender, por tanto, solicitudes analíticas particulares, cumplimentando unas tasas municipales correspondientes a la Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa por Prestación de Servicios de Higiene y Salud Pública, aprobadas por el Pleno del Ayuntamiento, en su edición vigente.

    Principales incidencias que pueden ocasionar una alteración de la calidad del agua en grifo del consumidor y recomendaciones a seguir

    Entre las causas más frecuentes de avisos a este servicio de control de aguas de consumo de la Subdirección General de Salud Pública, se encuentran las siguientes:

    • Aparición de color y turbidez en el agua, por liberación de hierro de tuberías antiguas de este material, ocasionado el rechazo por parte del consumidor. Normalmente esta situación no entraña riesgos de salud pública, recomendándose sustituir las tuberías por otras de material autorizado.
    • Presencia en las instalaciones interiores de tuberías de plomo, material muy utilizado en las edificaciones construidas con anterioridad a 1980. En este caso, se llevarán a cabo las reformas y adaptaciones necesarias en las instalaciones interiores de edificios públicos y establecimientos con actividad pública o comercial, así como, en las redes de distribución públicas o privadas, derivadas de las exigencias respecto a los materiales que puedan suponer un riesgo a la salud pública”, como es el caso del plomo.
    • Presencia en edificaciones, tanto públicas como privadas, de depósitos interiores que pueden provocar problemas para la salud pública (por falta de limpieza, de protección o de uso). Es de destacar que estos depósitos deben estar protegidos, cerrados, alejados de focos de contaminación o de calor y nunca ubicados en las azoteas de los edificios sometidos a contaminación e inclemencias climáticas. También deberán estar sometidos a un mantenimiento de conservación, limpieza y desinfección periódica, siguiendo lo establecido en el artículo.
    • Accidentes ocasionados por una mala conexión entre el circuito de agua potable y otros circuitos de agua no potable de la edificación (agua antiincendios, circuito de agua de los radiadores, circuito de agua de torres de refrigeración, etc.), pudiéndose producir, por la rotura de una válvula antirretorno o por inexistencia de ésta, o bien por un mal diseño en las conexiones de ambos circuitos de agua, un reflujo de agua no potable a la red interior de agua de consumo. En tal caso, se detectaría una alteración del agua del grifo, pudiendo aparecer hierro, restos de materia orgánica, sedimentos y colores anómalos, e incluso aumento de la temperatura de la misma; entonces debe suspenderse el consumo de agua hasta que la situación normal no sea restablecida por un técnico competente, y una vez solucionada la causa que dio origen a la entrada de agua no potable, deben purgarse todos los grifos, dejando correr el agua el tiempo suficiente hasta que se eliminen de ella todos los residuos y las analíticas del agua sean correctas.
    • Otras posibles incidencias que se han dado han sido ocasionadas por el reflujo de agua con abrillantador o detergente procedente del agua de lavado de un lavavajillas o de una lavadora, hacia la red de agua potable, debido a una succión desde la misma por una bajada en la presión de la red. En estos casos, el agua del grifo puede aparecer con espuma (procedente de los detergentes) y con coloraciones verde-azuladas (por el abrillantador), así como con restos de materia orgánica y temperatura anormalmente elevada. En tales casos, el accidente suele producirse por carecer el electrodoméstico implicado de válvula antirretorno, o por un deterioro de ésta. La situación será solventada por un técnico en electrodomésticos, y posteriormente debe procederse a la purga de todos los grifos, dejando correr el agua hasta la total eliminación de residuos.

    Los depósitos de agua de las edificaciones deben estar situados por encima del nivel de alcantarillado, estando siempre tapados y dotados de un desagüe que permita su vaciado total, limpieza y desinfección. Deberán estar protegidos y señalizados de forma visible, para su identificación como punto de almacenamiento de agua para el abastecimiento, con el fin de que no se contamine o empeore la calidad del agua almacenada. No estarán sin proteger a la intemperie ni en azoteas. El propietario de los depósitos de instalaciones interiores vigilará de forma regular la situación de la estructura, elementos de cierre, valvulería, canalizaciones e instalación en general, realizando de forma periódica la limpieza de los mismos con productos autorizados por el Ministerio de Sanidad. La limpieza deberá tener una función de desincrustación y desinfección, seguida de un aclarado con abundante agua potable.

    Más información

    ¿Dónde acudir en caso de detectar alteraciones en la calidad del agua del grifo?

    En caso de detectar alguna incidencia que afecte a la calidad del agua del grifo puede dirigirse a:

    Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid)

    Subdirección General de Salud Pública

    Departamento de Inspección Central, Aguas de Consumo y Transporte Alimentario

    e-mail: [email protected]

    Teléfonos: 915 882 182

    Otros teléfonos de interés:

    Teléfonos del Laboratorio de Salud Pública (Madrid Salud): 915 887 001

    Teléfono de atención al cliente 24 horas de Canal de Isabel II: 900 365 365

    Atención al ciudadano (Comunidad de Madrid): 012

    Compromiso con el ciudadano

    Carta de Servicios de la Calidad del Agua de Consumo en Grifo