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Los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden causar infección en los seres humanos y en una variedad de animales. El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 es un nuevo tipo de coronavirus, que afecta a los humanos y se transmite de persona a persona. Aún hay muchas cuestiones que se desconocen en relación al virus y a la enfermedad que produce: COVID-19. Según se avanza en el conocimiento, se van actualizando las recomendaciones.

Los síntomas más comunes incluyen: fiebre, tos y sensación de falta de aire. En algunos casos también puede haber febrícula o sensación distérmica, disminución del olfato y del gusto, escalofríos, dolor de garganta, dolores musculares, dolor de cabeza, debilidad general, diarrea o vómitos.

¡¡Ojo!!

  • ¡Sin fiebre, también puede ser infección COVID-19!
  • No hace falta que haya varios síntomas a la vez, con la aparición de UN sólo síntoma de los mencionados debe bastar, en este momento, para quedarse en casa y consultar (en el contexto de transmisión actual del virus).
  • En personas mayores o con deterioro cognitivo los síntomas pueden ser muy inespecíficos: mayor desorientación o agitación, tendencia al sueño, pérdida de apetito, apatía, inestabilidad y caídas, etc.

La mayoría de los casos son leves. Existen también casos que no presentan síntomas (asintomáticos). En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal e incluso la muerte. Los casos más graves generalmente ocurren en personas de edad avanzada o que padecen alguna enfermedad crónica, como enfermedades del corazón, del pulmón o inmunodeficiencias.

En España, el Centro Nacional de Epidemiología ha estimado la mortalidad en una de cada 100 personas infectadas. Sin embargo, si esto se analiza por grupos de edad, la mortalidad comienza a aumentar a partir de los 50 años, especialmente en hombres.

Se transmite por contacto directo con las gotas respiratorias que se emiten con la tos, el estornudo o el habla de una persona enferma. Su contagiosidad depende de la cantidad del virus en las vías respiratorias. Estas gotas infectan a otra persona a través de la nariz, los ojos o la boca directamente. También pueden infectar al tocar la nariz, ojos o boca con las manos que han tocado superficies contaminadas por estas gotas. Generalmente, estas gotas caen a menos de dos metros de distancia, aunque si cantamos, gritamos o tosemos, estas gotas potencialmente podrían alcanzar mayores distancias. El uso esencial de una mascarilla (higiénica, quirúrgica o respiratoria) intenta evitar que estas gotas lleguen a las personas y superficies que están a nuestro alrededor.

Actualmente se sabe que el virus también se puede transmitir por el aire (es lo que se llama técnicamente “transmisión por aerosoles”). Esto significa que una parte de los virus que se emiten al respirar y hablar, y sobre todo cuando se habla más fuerte, se canta, grita o se tose, pueden quedar suspendidos durante varias horas en un ambiente cerrado y poco ventilado, y que otras personas se infecten al respirarlo.

¡¡Ojo!!

  • La evidencia actual muestra que las personas infectadas que no tienen síntomas también pueden transmitir la infección. Además, entre las personas que sí desarrollan síntomas, existe transmisión de la infección desde dos días antes del comienzo de esos síntomas (por leves o mínimos que sean).

Es importante recordar que ninguna medida de forma aislada es suficiente para protegerme o proteger. Se trata de utilizar una serie de medidas al mismo tiempo. Cuantas más medidas de prevención adopto, más me protejo y contribuyo a proteger a otras personas.

Por otro lado, es esencial que las personas con síntomas, las personas con infección confirmada y las personas que sean contactos estrechos permanezcan en su domicilio el tiempo que se les indique.

Las medidas de protección frente a la infección COVID-19 y otras enfermedades respiratorias incluyen:

  • Realizar una higiene de manos frecuente (con agua y jabón o soluciones alcohólicas).
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado.
  • Usar pañuelos desechables, tirarlos tras su uso y lavarse las manos inmediatamente después.
  • Evitar tocar los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos facilitan la transmisión.
  • Mantener una distancia física de seguridad de al menos 1,5 metros de otras personas.
  • Tener precaución con las superficies que más se tocan y limpiarlas con regularidad.
  • Uso obligatorio de la mascarilla para todas las personas a partir de los 6 años. Uso correcto de la mascarilla:
    • Lavarnos las manos antes de ponerla
    • Durante todo el tiempo debe cubrir boca, nariz y barbilla
    • Evitar tocarla mientras la llevamos puesta
    • Para retirarla, hacerlo por la parte de atrás, sin tocar la parte frontal, y la desecharemos en un cubo cerrado y a continuación nos lavaremos las manos.
  • Respetar el número máximo de personas que pueden estar reunidas en ámbito social o familiar.

¡¡Ojo!!

  • Mantener siempre un número reducido y constante de personas con las que tenemos una relación más cercana. Cuanto más pequeño sea nuestro círculo de personas con las que habitualmente no mantengamos el conjunto de medidas de prevención (por ejemplo, en casa), menos serán las personas que puedan verse afectadas si, alguna de ellas está enferma y con capacidad para contagiar, aunque no tenga síntomas.
  • En espacios cerrados se recomienda realizar una ventilación de la estancia de 5-10 minutos cada hora, intentando generar corriente para que el aire de la estancia se renueve completamente (abrir dos ventanas enfrentadas o abrir la ventana y la puerta).
  • Se recomienda priorizar las actividades al aire libre, sin que olvidemos el resto de las medidas preventivas.

¡¡Ojo!!

  • Por mucho que nos reunamos al aire libre, si estamos a una distancia menor de dos metros y sin mascarilla, igualmente podemos infectarnos.
  • En espacios que no disponen de ventilación natural, se recomienda modificar los aparatos de ventilación forzada, haciendo que la renovación del aire esté al máximo y la recirculación del aire esté al mínimo. Ante cualquier duda, si tenemos o trabajamos en un establecimiento o local, merece la pena llamar a los equipos técnicos de mantenimiento.

Si en el momento actual tiene síntomas de infección respiratoria aguda: fiebre (temperatura por encima de 37,5 grados), tos seca o sensación de falta de aire, o si presenta otros síntomas como dolor de garganta, pérdida de olfato o gusto, dolores musculares, diarreas, dolor torácico o dolor de cabeza:

  • Permanezca en su domicilio y contacte por teléfono con su centro de salud, a través del teléfono habitual de cita, o bien, solicite cita telefónica a través del portal de cita previa del SERMAS donde le darán las indicaciones necesarias. Si no consigue contactar, o no hay citas disponibles en los siguientes días, contacte con algún familiar o persona amiga, para que se acerque al centro de salud a comentar la situación y puedan proporcionarle una cita. Si los síntomas son graves, es de noche o fin de semana o festivo, puede contactar con el 112.
  • Evite el contacto con otras personas, en la medida de lo posible, dentro de su domicilio y extreme las medidas de prevención e higiene. Utilice mascarilla siempre que deba acceder a estancias comunes, realice una adecuada higiene de manos y mantenga una desinfección de superficies y ventilación del domicilio.
  • Informe de la situación a las personas con las que he estado en contacto de forma más estrecha desde al menos dos días antes del inicio de síntomas (desde que comenzamos a tener síntomas, llevamos al menos dos días con capacidad para contagiar). Sus personas convivientes deberán quedarse en casa hasta que haya un diagnóstico definitivo.

MATERIALES:

Vídeo realizado por Madrid Salud: https://www.youtube.com/watch?v=XuEyGniL_Vk

Infografía del Ministerio de Sanidad: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/img/COVID19_tests_y_utilidad.jpg

Existen varios test de diagnóstico que se pueden usar en la enfermedad por coronavirus. Algunos detectan la presencia del virus en nuestro organismo y otros la reacción de nuestras defensas ante la infección. El resultado de cualquiera de estos test debe ser siempre interpretado según los síntomas y el contexto de la persona. Por lo tanto, la intervención de personal sanitario tanto en su indicación como en su interpretación es fundamental.

PCR y Test rápido de antígeno:

Las pruebas que detectan la presencia del virus en nuestro organismo son la PCR (o técnicas similares que detectan el material genético del virus) y el test rápido de antígeno (TRAg).

Ambas técnicas requieren de un personal sanitario entrenado, que realiza la toma de muestra mediante un hisopo, que es un bastoncillo con una pequeña escobilla en un extremo, que se introduce profundamente por la nariz o por la garganta.

La PCR se realiza en laboratorio y es la técnica de referencia. La PCR es más sensible que el Test Rápido de Antígeno (TRAg), es decir, que tiene más capacidad de detectar menores cantidades de virus. La ventaja del TRAg frente a la PCR es que se obtiene el resultado en minutos. Este TRAg está especialmente indicado en personas con síntomas de pocos días de evolución que nos hagan sospechar enfermedad por coronavirus. En el contexto actual de amplia difusión del virus en la comunidad, si su resultado es positivo, confirma la infección. Sin embargo, en este contexto, y cuando la persona tiene síntomas compatibles, si el resultado del TRAg es negativo no se puede descartar la presencia del virus y habría que hacer una PCR de confirmación.

Test de anticuerpos

Por otra parte, están los test que permiten ver si nuestras defensas han reaccionado a la presencia del coronavirus. Un tipo de defensas que se generan son los anticuerpos. Estos se pueden detectar mediante dos tipos de test, que requieren muestra de sangre.

Uno de ellos, es el test serológico en sangre mediante diferentes técnicas, entre ellas la técnica de ELISA, muy comúnmente nombrada. Se realiza en el laboratorio con una muestra de sangre similar a la que se toma para una analítica convencional. Este test nos permite ver si la persona ha generado anticuerpos específicos para coronavirus.

El otro test que detecta la presencia de anticuerpos frente a coronavirus es el test rápido de anticuerpos. Se realiza con una gota de sangre que se obtiene de una punción superficial, generalmente en un dedo. La ventaja frente al test de anticuerpos que se realiza en el laboratorio es que su resultado es inmediato, aunque es menos sensible. Su facilidad de uso hace que sea un test que permite hacer estudios sobre el grado de inmunidad frente al coronavirus que ha adquirido una determinada población.

Hay distintos tipos de test comercializados, que detectan distintos tipos de anticuerpos que se generan frente al coronavirus, y esto podría también explicar que algunas personas sean positivas en un test de anticuerpos y no en otro.

Ninguno de estos test de anticuerpos es adecuado como forma general como forma de buscar a personas que estén infectadas en este momento y con capacidad de contagiar el virus a otras personas. Para cuando se empiezan a detectar anticuerpos, llevamos ya por lo menos una semana con la infección y con capacidad para contagiar. Por otra parte, dado que los anticuerpos permanecen en nuestra sangre durante al menos un tiempo una vez que la infección está resuelta, un resultado positivo no tiene por qué significar que la infección esté activa o que la persona sea contagiosa. Al contrario, nos puede ayudar a identificar a personas que han pasado la infección, aunque no sepamos bien cuándo. Esta es la lógica de los estudios que se están haciendo a nivel de la población española: saber el porcentaje de personas que han podido pasar la infección COVID-19 desde el inicio de la pandemia.

Existen varios laboratorios que fabrican distintos tipos de test rápidos, tanto de antígenos como de anticuerpos. No todos ellos están autorizados para su comercialización en España.

¡¡Ojo!!

  • Es importante recordar que ninguno de estos test previene la enfermedad y que son herramientas diagnósticas prescritas por profesionales en situaciones clínicas o epidemiológicas concretas. Prevenir la infección por coronavirus está en nuestras manos con el uso mascarilla, la distancia de seguridad, la higiene de manos, la ventilación de los espacios y permaneciendo en casa si tenemos síntomas o somos contacto estrecho de alguna persona con infección COVID-19.

Es muy importante que informe a sus personas convivientes y a las personas con las que haya mantenido un contacto estrecho, que ha dado positivo en Covid-19, para que comiencen un aislamiento preventivo (es lo que llamamos cuarentena).

¡¡Ojo!!

  • Es muy importante considerar que, desde que comenzamos con síntomas, llevamos al menos dos días con capacidad para contagiar. Por ello, habría que avisar a todas aquellas personas con las que hemos estado en contacto estrecho desde los dos días antes del inicio de los síntomas hasta que nos hemos aislado.

Si no se tiene síntomas, pero se realiza una prueba por posibilidad de contagio y el resultado es positivo, igualmente se diagnostica de infección COVID-19. Hasta la fecha, la evidencia científica indica que las personas sin síntomas también pueden transmitir la infección a otras personas.

¡¡Ojo!!

  • En esta situación, debemos avisar a las personas con las que hemos tenido contacto estrecho desde al menos dos días antes de que nos realicen la prueba.

Debe quedarse en casa durante al menos 10 DÍAS. Este tiempo de 10 días de aislamiento empieza a contar desde el día en que usted comenzó a tener síntomas (como fiebre, tos, dificultad respiratoria, dolor de garganta, dolor de cabeza, mucho cansancio, pérdida de olfato, de gusto, diarrea) o en caso de no tener síntomas, desde que le confirmaron con la Prueba diagnóstica de infección activa su positividad.

El aislamiento debe prolongarse hasta que hayan pasado 3 días sin síntomas, siempre que se hayan cumplido como mínimo 10 días. Esto debe evaluarlo nuestro profesional sanitario de referencia, que es responsable del alta médica. Las personas con enfermedad grave (hospitalización, neumonía, afectación general importante, etc.) deberán guardar aislamiento durante más tiempo, dado que tienen más capacidad de contagio y durante más días.

En personas sin síntomas en todo momento, el aislamiento será de 10 días desde la fecha en que se le realizó la toma de la muestra que fue positiva.

  • Quédese en una habitación de uso individual, con posibilidad de ventilación natural, y con la puerta cerrada.
  • Si tiene que salir de la habitación, utilice siempre mascarilla y mantenga una distancia de seguridad de al menos 1,5 metros con el resto de personas convivientes. También utilice mascarilla si su familiar o la persona que le ayuda entra en la habitación donde usted permanece aislado/a.
  • Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón o use gel hidroalcohólico.
  • Utilice pañuelos desechables cuando tosa o estornude o tápese con el codo.
  • Si tiene más de un aseo en el domicilio, utilice uno sólo para usted. En caso de compartirlo, desinféctelo con lejía antes de que lo usen los demás.
  • Tenga disponible un teléfono para informar de sus necesidades a la persona cuidadora y para comunicarse con familiares y amistades.
  • Utilice una única bolsa de basura en la habitación para los desechos personales que deberá ser desechada en el contenedor de tapa naranja.
  • Evite visitas innecesarias a su domicilio.
  • El seguimiento y el alta será supervisado por su médico/a del centro de salud.

Recomendaciones para la persona cuidadora. Cómo prevenir el contagio:

  • Utilice mascarilla para entrar en la habitación de la persona a la que cuida, a ser posible FFP2, además de pantalla facial si la persona enferma a la que debe cuidar no puede mantener puesta de forma correcta la mascarilla.
  • Utilice guantes desechables, tanto para la limpieza de enseres (ropa, vasos…) como de la habitación y deposítelos en bolsa cerrada.
  • Limpie los pomos y los interruptores de la luz con agua y lejía doméstica.
  • Lávese las manos cada vez que entre y salga de la habitación.
  • No comparta utensilios personales como toallas, vasos, platos, cubiertos, teléfono.
  • Lave la ropa en lavadora a temperatura alta (60º), especialmente las toallas y la ropa de cama.
  • Lave la vajilla con agua caliente y jabón, a ser posible en el lavavajillas. Utilice plato, cubiertos y vaso diferentes para la persona enferma.
  • Se considera contacto estrecho a toda aquella persona que haya estado en el mismo lugar que una persona con infección COVID-19, a una distancia menor de 2 metros y durante un tiempo total acumulado de más de 15 minutos en 24 horas. Desde los servicios sanitarios correspondientes se podrá evaluar el cumplimiento de las medidas de prevención (mascarilla, ventilación, etc.) de cara a valorar el riesgo de contagio.
  • También se considera contacto estrecho a todas aquellas personas que han debido proporcionar cuidados o han estado en contacto con las secreciones o fluidos de una persona enferma, sin mantener las medidas de prevención adecuadas.

¡¡Ojo!!

  • Ser contacto significa que hemos tenido PROBABILIDAD de infectarnos. No significa que sí o sí nos hemos infectado, porque esto depende de muchas variables, sobre todo: el número de medidas de prevención que se han mantenido (mascarilla adecuada y bien colocada por ambas partes, distancia suficiente, ventilación adecuada), la duración del encuentro, y la gravedad de la persona enferma. Lo que sí es seguro es que, mantener cuantas más medidas de prevención sea posible y cuanto más breve sea nuestro encuentro, hará que la probabilidad de infectarnos sea menor.

Quédese en casa durante 10 DÍAS. Este tiempo llamado “cuarentena”, empieza a contar desde el día siguiente a la última vez que estuvo en contacto con la persona que tiene la infección.

Preste atención a la aparición de síntomas: Fiebre, tos, dificultad respiratoria, febrícula, dolor de garganta, dolor de cabeza, mucho cansancio, dolor de músculos o articulaciones, pérdida o alteración del olfato o del gusto, diarrea. Anote cuándo han aparecido los síntomas.

  • Si presenta síntomas, contacte con su centro de salud,diga que está en cuarentena por ser contacto de un caso confirmado y explique sus síntomas.
  • Si presenta un cuadro de gravedad o de empeoramiento o de su situación clínica(dificultad para respirar importante, dolor o presión persistente en el pecho, fiebre persistente a pesar de antitérmicos, confusión, incapacidad de despertarse o permanecer despierto, coloración azulada en los labios o el rostro, etc.) solicite asistencia a través del 112.
  • Los síntomas pueden aparecer hasta un máximo de 14 días después del último contacto con una persona con infección COVID-19, aunque lo más frecuente es que aparezcan en la primera semana desde el contagio. Sin embargo, dado que algunas personas pueden empezar con síntomas después de los 10 días de cuarentena que se indican en los protocolos sanitarios vigentes, debemos estar otros 4 días más pendientes de síntomas que puedan aparecer, y con especial precaución en nuestra interacción con otras personas.

Si le realizan una prueba diagnóstica y da negativo, igualmente debe permanecer en cuarentena los 10 días mínimos que ésta debe durar.

Recomendaciones durante la cuarentena:

  • Debe permanecer en su domicilio durante toda la cuarentena
  • Si convive con otras personas, trate de estar en una habitación individual con posibilidad de ventilación natural y reduzca al mínimo las salidas de la misma.
  • Cuando necesite salir, hágalo con mascarilla y mantenga en todo momento una distancia mínima de 1,5 m.
  • Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón, o soluciones hidroalcohólicas.
  • Si tienen más de un aseo en el domicilio, utilice uno solo para usted. Si no, desinféctelo con lejía doméstica.

(Información de la página web oficial del Ministerio: https://www.vacunacovid.gob.es/ )

El principal objetivo de la vacunación es prevenir la enfermedad y disminuir su gravedad y mortalidad.

La adquisición de la vacuna es coordinada y autorizada para su uso por la Comisión Europea, según lo establecido por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Para conocer las últimas novedades en relación a vacunas y medicamentos frente a COVID-19 autorizados en España se puede acceder al siguiente enlace: https://www.aemps.gob.es/la-aemps/ultima-informacion-de-la-aemps-acerca-del-covid%E2%80%9119/

La aprobación de una vacuna depende, principalmente, de que sea suficientemente segura y eficaz. El proceso tan acelerado de creación de vacunas hace pensar a muchas personas que no se ha cuidado especialmente su seguridad. Sin embargo, los procesos de creación de vacunas tan rápidos se explican por el recorrido de años de investigación básica, la gran inversión pública en el último año para las empresas farmacéuticas e institutos de investigación para el desarrollo de fármacos y vacunas contra la COVID-19, la realización de ensayos clínicos con mayor solapamiento de fases y mayor inclusión de personas en menor tiempo (reducen los tiempos sin comprometer la realización de todas las fases que debe cumplir todo ensayo clínico) y porque el proceso de revisión por parte de las agencias evaluadoras se ha producido al compás de la producción de datos, y se han realizado procedimientos de autorización que aceleran el proceso pero manteniendo un sistema de revisión de esa autorización (autorización condicional o condicionada).

Se puede ver en este vídeo la explicación sobre las vacunas frente a la infección COVID-19 que nos proporciona la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios: ver vídeo

La vacunación en España frente al coronavirus no es obligatoria y es gratuita para la población.

Cada Servicio de Salud de cada Comunidad Autónoma contactará con las personas a vacunar, según el orden de priorización que se ha establecido. Es importante no contactar de manera individual.

En este momento la priorización es:

  • Personas residentes en Residencias para personas mayores y de centros de mayores
  • Personal sanitario y sociosanitario (primera línea y otros)
  • Grandes dependientes no institucionalizados

¡¡Ojo!!

  • Hasta que una parte importante de la población esté vacunada es vital que todos, tanto vacunados como no vacunados, sigamos manteniendo las medidas de prevención.