Introducción

Hipócrates manifestaba: “lo que se utiliza se desarrolla, lo que no se utiliza se atrofia”.

El sedentarismo es la falta de actividad física regular, definida como: “menos de 30 minutos diarios de ejercicio regular y menos de 3 días a la semana”. La conducta sedentaria es propia de la manera de vivir, consumir y trabajar en las sociedades avanzadas. Sin embargo, la inactividad física no es simplemente el resultado del modo de vida elegido por una persona: la falta de acceso a espacios abiertos seguros, a instalaciones deportivas y a terrenos de juegos escolares; así como los escasos conocimientos sobre los beneficios de la actividad física y la insuficiencia de presupuestos para promover la actividad física y educar al ciudadano puede hacer difícil, si no imposible, empezar a moverse.

Se considera que una persona es sedentaria cuando su gasto semanal en actividad física no supera las 2000 calorías. También lo es aquella que sólo efectúa una actividad semanal de forma no repetitiva por lo cual las estructuras y funciones de nuestro organismo no se ejercitan y estimulan al menos cada dos días, como requieren.

Se entiende por actividad física cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos. El ejercicio físico es una actividad planificada, estructurada y repetitiva que tiene como objetivo mejorar o mantener los componentes de la forma física. Hablamos de deporte cuando el ejercicio es reglado y competitivo.

La falta de ejercicio o sedentarismo disminuye la capacidad de adaptación a cualquier actividad física, iniciando un círculo vicioso.

Está comprobado que los estilos de vida sedentarios constituyen una de las 10 causas fundamentales de mortalidad, morbilidad y discapacidad; constituyendo el segundo factor de riesgo más importante de una mala salud, después del tabaquismo. El sedentarismo duplica el riesgo de enfermedad cardiovascular, de diabetes tipo II y de obesidad; asimismo, aumenta la posibilidad de sufrir hipertensión arterial, osteoporosis, cáncer de mama y colon, entre otros.

Según la O.M.S. la actividad física regular:

  • reduce el riesgo de muerte prematura.
  • reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular, que representan un tercio de la mortalidad
  • reduce hasta en un 50% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II o cáncer de colon
  • contribuye a prevenir la hipertensión arterial, que afecta a un quinto de la población adulta del mundo
  • contribuye a prevenir la aparición de la osteoporosis, disminuyendo hasta en un 50% el riesgo de sufrir una fractura de cadera.
  • disminuye el riesgo de padecer dolores lumbares y de espalda
  • contribuye al bienestar psicológico, reduce el estrés, la ansiedad, la depresión, y los sentimientos de soledad
  • ayuda a controlar el peso disminuyendo el riesgo de obesidad hasta en un 50%.
  • ayuda a desarrollar y mantener sanos los huesos, músculos y articulaciones.

Sedentarismo en Madrid

Según el Estudio de Salud de la ciudad de Madrid (ESCM05), un 35% de los madrileños no realiza ningún tipo de actividad física en su tiempo libre (35% en adultos y 33% en niños). La población sedentaria estimada en nuestra ciudad es de 569.169 personas.

Para conocer la prevalencia de sedentarismo de forma adecuada, se ha valorado conjuntamente el ejercicio físico durante el tiempo libre y el realizado durante la actividad principal. En la población adulta el sedentarismo es más frecuente entre las mujeres, es mayor en las edades mas avanzadas y en los analfabetos funcionales. No se observa una clara relación entre la actividad física y la clase social.

El 21% de los niños de la Ciudad de Madrid ve la televisión diariamente durante al menos dos horas.

En la población infantil las niñas tienen el doble de riesgo de sedentarismo que los niños.

Según la O.M.S., el 17% de los adultos de la población global es físicamente inactivo y el 41% es sólo insuficientemente activo para obtener beneficios en salud. Según estimaciones de este Organismo, la inactividad física causa 1,9 millones de muertes prematuras cada año globalmente y alrededor de 600.000 sólo en la Región Europea.

Para las tres subregiones europeas de la O.M.S., la proporción de individuos inactivos oscila entre el 16% y el 24%.

En España, el porcentaje de personas que no hacen ningún ejercicio físico en su tiempo libre es muy alto, con diferencias por sexo, posición socioeconómica y edad. La inactividad física es más frecuente en mujeres, personas mayores y en niveles socioeconómicos bajos.

Conclusiones

  • El sedentarismo esta llegando a ser un problema de salud importante en España y en la Ciudad de Madrid.
  • Es necesario el compromiso, la acción y la cooperación entre diferentes sectores (salud, transporte, educación, medio ambiente, urbanismo…)
  • La mayoría de la población inactiva puede mejorar su salud y bienestar sobre una base de ejercicio físico regular.
  • La actividad física no necesita ser extenuante para obtener beneficios para la salud.
  • La promoción de la actividad física también conlleva beneficios sociales derivados de la reducción de costos en atención sanitaria, aumento de la producción y participación en actividades deportivas y recreativas, mejora del rendimiento escolar y disminución del absentismo laboral.