¿Qué es el dióxido de nitrógeno y cuál es su origen?

El dióxido de nitrógeno (NO2) es un contaminante atmosférico cuyas fuentes fundamentales son el tráfico rodado así como las emisiones de determinadas industrias y de calefacciones de carbón (en desuso actualmente).

Sus niveles en la atmósfera están aumentando en los últimos años por la mayor utilización de gasolina diésel. Su presencia en el aire contribuye a la formación y modificación de otros contaminantes atmosféricos tales como el ozono y las partículas en suspensión (PM10 y PM 2,5).

Es importante resaltar que los efectos sobre la salud de la contaminación atmosférica por NO2 no pueden valorarse de manera aislada. Dado su origen del tráfico urbano, los niveles elevados de NO2 pueden ir acompañados de niveles altos de partículas en suspensión, así como de otros contaminantes como los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos o los metales pesados.

¿Por qué es peligroso para la salud?

Niveles elevados de dióxido de nitrógeno pueden irritar los pulmones y disminuir la función pulmonar, así como disminuir la resistencia a infecciones respiratorias. Y es que la irritación que provoca este contaminante se relaciona con un aumento de la mucosidad de las vías altas respiratorias, lo que puede hacer aumentar las infecciones respiratorias y reagudizar los síntomas de pacientes con enfermedades crónicas respiratorias, asmáticos y alérgicos. De hecho, recientes estudios científicos relacionan la exposición a NO2 con una mayor incidencia de bronquitis, especialmente en mayores e inmunodeprimidos, así como de bronquiolitis en niños.

Otros estudios apuntan también a relacionar contaminación atmosférica con un bajo peso al nacer y mayor probabilidad de parto prematuro, por lo que las embarazadas son un colectivo de especial protección ante estos episodios.

¿Qué personas pueden verse más afectadas?

Como se ha indicado anteriormente, son más sensibles a los efectos de este contaminante personas con asma y otras enfermedades respiratorias crónicas (Enfisema pulmonar, EPOC…) cardiovasculares y/o trastornos inmunológicos, como pacientes oncológicos, consumidores de drogas y alcohol, embarazadas, así como menores de 6 años y mayores de 65 años.

Asimismo, en momentos de alta exposición a contaminantes atmosféricos, la realización de actividad física puede ser un factor que potencie los efectos negativos en salud.

¿Cuáles son los principales síntomas?

  • Tos y flema
  • Irritación de ojos y garganta
  • Molestias al respirar
  • Sensación de falta de aire
  • Cansancio o fatiga inusuales

Estos síntomas pueden agudizarse en personas realizando actividades deportivas al aire libre, al aumentar el volumen de aire inspirado.

Recomendaciones sanitarias

La población más vulnerable, como son las personas con asma u otras enfermedades respiratorias, los afectados por enfermedades cardiovasculares, los inmunodeprimidos, las embarazadas, los niños menores de seis años y las personas mayores de sesenta y cinco, deben limitar la exposición prolongada y la realización al aire libre de ejercicio físico o actividades que requieran esfuerzo, sobre todo durante la tarde, que es cuando los niveles de NO2 son más elevados.

Si siente ahogos, le cuesta respirar, le sobreviene una tos profunda, o empeoran los síntomas de su patología previa, acuda a un servicio de urgencias.