1. Definición y distribución geográfica

Hidatidosis y echinococosis son términos que se aplican indistintamente para denominar a los procesos parasitarios causados por las formas adultas y larvarias de tenias pertenecientes al género Echinococcus. En España la enfermedad no presenta una distribución homogénea, siendo más frecuente en Aragón, Extremadura, Castilla la Mancha y Castilla y León (que ocupa uno de los primeros lugares en cuanto a tasas de incidencia).

2. Ciclo biológico. Descripción

Descripción

La tenia adulta presenta una forma aplanada típica y, como el resto de tenias, su cuerpo puede dividirse en tres regiones:

  • Escólex u órgano de fijación
  • Cuello
  • Estróbilo. Constituye la mayor parte del cuerpo, y está formado por una cadena de anillos (proglótides) en diverso grado de maduración sexual y gravidez. Los proglótides grávidos se desprenden cada cierto tiempo del cuerpo del cestodo, permitiendo así la salida de los huevos al exterior, con los desechos fecales.

Echinococcus granulosus es una tenia pequeña, de 2 a 8 mm de longitud, y cuyo estróbilo está formado por tres o hasta cuatro proglótides. La forma larvaria de E. granulosus es un quiste hidatídico, que puede desarrollarse en diversas vísceras.

Ciclo biológico:

Las tenias del género Echinococcus sp. tienen un ciclo biológico indirecto, con intervención de un hospedador definitivo (perro doméstico y diversos cánidos silvestres), y un hospedador intermediario, representado por multitud de mamíferos herbívoros (con especial mención al ganado ovino).

El hombre constituye un hospedador intermediario accidental, cuyo interés epidemiológico reside, no en el papel que ejerce como tal hospedador, al constituir un fondo de saco del ciclo, sino en el que juega al perpetuar la presencia del parásito en el entono con acciones concretas como alimentar directamente a sus perros con vísceras crudas portadoras de quistes, o dejar al alcance de estos animales muertos potencialmente infestados.

Ciclo biológico

3. Epidemiología

La difusión y mantenimiento de la hidatidosis precisa, fundamentalmente, de la existencia de determinados condicionantes de tipo sociológico relacionados con prácticas ganaderas o cinegéticas que permiten la perpetuación del ciclo biológico del parásito.

La epidemiología de E. granulosus viene determinada por la concurrencia de una serie de factores que son:

  1. Factores necesarios iniciales
    • Convivencia en el mismo entorno de los hospedadores definitivo e intermediario (fundamentalmente perro/oveja).
    • Relación entre ambos que suponga el consumo de vísceras del segundo por parte del primero.
    • Presencia del parásito.
  2. Factores extrínsecos
    • Temperatura y humedad ambientales adecuadas para la supervivencia de los huevos en el ambiente.
    • Existencia de agentes dispersantes que distribuyan los huevos desde las heces al medio.
  3. Factores socioeconómicos
    • Prácticas agrícolas, ganaderas y cinegéticas inadecuadas (suministro de vísceras a los perros como alimento, abandono de cadáveres, utilización de aguas de riego de mala calidad microbiológica, etc.)
    • Hábitos: contacto con perros, consumo de aguas contaminadas o productos frescos no lavados (frutas y hortalizas), contaminación de manos a través del contacto con suelo contaminado.
    • Nivel de formación e información de los ciudadanos, especialmente en las regiones en la que el problema es más frecuente.

En nuestro entorno, el ciclo perro-ovino es el más importante. El ovino es el huésped intermediario más relevante por varias razones: la tasa de infestación suele ser alta en estos animales (especialmente elevada en animales mayores de 5 años procedentes de regiones con alta prevalencia), sus quistes son fértiles en un 90% o más de los casos, tiene una asociación estrecha con perros, y es el animal que se sacrifica de preferencia para consumo interno familiar inmediato.

4. Patogenia

Los daños causados por las tenias adultas en el perro, se limitan a lesiones locales en la mucosa intestinal.

En el hospedador intermediario, los efectos patógenos producidos son variables en función del propio hospedador, del órgano parasitado, del grado de infección, y de la virulencia del parásito.

En el hombre el 81-87% de los quistes se localizan en hígado o pulmón, distribuyéndose el resto por otros órganos.

Los principales problemas originados por los quistes son de origen mecánico, debido al su crecimiento. Sin embargo, su ruptura puede provocar consecuencias graves, como infecciones bacterianas secundarias, diseminación de los protoescólices que origina una hidatidosis secundaria múltiple, reacciones anafilácticas, o incluso la muerte del hospedador.

5. Terapéutica

Tratamiento en perros

El fármaco de elección para el tratamiento de la equinocosis en perros es el Praziquantel (5 mg/kg p.v. en dosis única) administrado cada 40-45 días, aunque también se han realizado experiencias con albendazol, mebendazol o niclosamida entre otros.

Señalar que el praziquantel es un eficaz tenicida, pero no tiene actividad ovicida, circunstancia que habrá de ser tenida en cuenta, en lo relativo a la gestión de las heces producidas, si los animales se desparasitan por vez primera, o habiendo utilizado pautas de administración con plazos superiores al indicado.

Tratamiento en humana

En humana el tratamiento de la enfermedad es eminentemente quirúrgico, habiéndose comprobado la utilidad del albendazol y mebendazol en el tratamiento de quistes hepáticos y pulmonares, aunque están descritas recidivas, por lo que es preciso el seguimiento clínico del paciente durante varios años.

6. Prevención y control

Las actuaciones de prevención y control de la hidatidosis han de basarse en tres pilares fundamentales:

  1. Impedir el acceso de los perros domésticos a vísceras crudas susceptibles de estar contaminadas con formas larvarias de Echinococcus sp. (control en mataderos, destrucción segura de las vísceras infectadas, eliminación adecuada de vísceras procedentes de cacerías o monterías, control del abandono de cadáveres, etc.)
  2. Control de los hospedadores definitivos:
    • Control de animales vagabundos
    • Tratamiento regular de los perros de riesgo (zonas rurales o de alta prevalencia del parásito, perros de trabajo: pastoreo, caza…,) y destrucción de las heces sospechosas de estar contaminadas.
    • Educación sanitaria

MEDIDAS DE CONTROL DE HIDATIDOSIS-EQUINOCOCOSIS

Medidas de control Hidatidosis-Equinococosis

En resumen, la lucha frente a esta zoonosis puede dar resultados satisfactorios cuando, desde la educación sanitaria como base fundamental, se establecen programas de actuación basados en el conocimiento de la enfermedad, con especial incidencia en la protección del hospedador definitivo (perro doméstico), tanto evitando su parasitación impidiendo su acceso a vísceras contaminadas, como previniendo su actividad como diseminador de huevos infestantes, mediante pautas adecuadas de desparasitación.