Magnitud  del Problema

La violencia de género puede tener diferentes definiciones, sin embargo, en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas en su declaración para “La Erradicación de la Violencia contra las Mujeres” la definió como: “cualquier acto de violencia basada en el género, que produzca o pueda producir daños o sufrimientos físicos, sexuales o mentales en la mujer, incluidas las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada” (Naciones Unidas, 1993).

Será en la Cumbre de la Mujer de Beijing, septiembre de 1995, donde se adopta una denominación internacional para referirse a los comportamientos y roles sociales que se atribuyen a los hombres y mujeres en razón de su sexo. En la declaración final de esta cumbre se define la violencia de género como: “…es una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres, que han conducido a la dominación de la mujer por el hombre, a la discriminación contra la mujer y a la interposición de obstáculos contra su pleno desarrollo”.

El año 1999 se declara el “Año europeo contra la violencia de género” y se realiza un Eurobarómetro para “conocer las opiniones de la población europea acerca de la violencia doméstica…”.
Alguno de sus resultados fueron los siguientes: un 74% creía que estaba muy extendida en su país; Suecia y España, con un 76% daban importancia a la violencia psíquica; el 48% de los europeos conocían algún caso de violencia doméstica. Destacaban también los datos sobre creencias, así un 96,2% daba como causa el alcohol, un 93,7% las drogas, un 78,5% el paro y un 74,6% la marginación social.

La Organización Mundial de la Salud ha realizado un estudio sobre la violencia doméstica, llamado “Women´s Health and Domestic Violence Against Women”,  realizado con la técnica de entrevistas a más de 24.000 mujeres de zonas tanto rurales como urbanas de 10 países: Bangladesh, Brasil, Japón, Montenegro, Namibia, Perú, Samoa, Tailandia y la República Unida de Tanzania. Como datos significativos destacan:

  1. Entre una cuarta parte y la mitad de las mujeres físicamente agredidas por sus parejas manifestaron haber sufrido lesiones físicas a consecuencia directa del maltrato.
  2. La probabilidad de que una mujer padeciera mala salud, problemas físicos o mentales era dos veces superior en las mujeres maltratadas, aunque los episodios de violencia se hubieran producidos varios años antes.
  3. Como problemas de salud destacan las ideas o tentativas de suicidio, los trastornos mentales y síntomas físicos como dolores, mareos o leucorrea.
  4. Las mujeres física y sexualmente maltratadas señalaron la promiscuidad de su pareja y la negativa a utilizar preservativo con más frecuencia que las mujeres que no padecían malos tratos.
  5. La probabilidad de haber tenido al menos un aborto, espontáneo o provocado, era más elevada entre las mujeres que sufrían violencia física o sexual.
  6. Entre un 4% y un 12 % de las mujeres que habían estado embarazadas declararon ser golpeadas en este periodo.
  7. El 20% de las mujeres que referían malos tratos físicos no se lo habían dicho a nadie.
  8. Este informe pone de manifiesto que  la violencia ejercida por la pareja es la forma de violencia más común en la vida de las mujeres.

En el estudio elaborado por la Organización Panamericana y Mundial de la Salud, a través del último informe de Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala, en el trabajo “Equidad de género en Salud en Centroamérica” se señala que:

  1. Siete millones de mujeres en Centro -América sufren violencia.
  2. 2,5 millones son victimas de abusos sexuales.
  3. Más de 3 millones son amenazadas por sus parejas.

En el último informe presentado por el Consejo de Europa se hacia especial hincapié en el coste de la violencia ejercida hacia la mujer en términos económicos y así:

  1. 2.400 millones de euros al año se gastan los estados en este problema, 33 millones sólo en Europa.
  2. 707 millones en absentismo laboral, reducción de la productividad o accidentes de trabajo.
  3. El coste humano y emocional supone 628 millones.
  4. Atención social a menores, 590 millones.
  5. Asistencia jurídica, 61 millones.
  6. Asistencia sanitaria, 371 millones.
  7. Es decir, 60 euros por persona/año.

Destaca también las consecuencias como son:

  1. Una de cada cuatro europeas han sufrido malos tratos al menos una vez en su vida.
  2. Una de cada diez ha sido victima de una agresión sexual.

Destacar como consecuencias de la vivencia de la situación de mal trato, en los menores:

  1. Estrés postraumático.
  2. La posibilidad de reproducción de modelos en el caso de los niños.
  3. La posibilidad de sufrir violencia de género en el caso de las niñas al llegar a la edad adulta.

En España según, la III Macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres, (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, abril 2006):

  1. El 3,6% de las mujeres residentes en España mayores 18 años, declara haber sido victima de malos tratos, en el último año.
  2. Sigue siendo la pareja, actual o ex-pareja, la causante mayor de los actos de maltrato.

Por último, en el pasado año se produjeron en España 79 muertes de mujeres a causa de este problema.