Son numerosos los factores ambientales que pueden ejercer un efecto negativo sobre la salud de la población: la presencia de contaminantes en la atmósfera, las temperaturas extremas, el exceso de ruido ambiental, la presencia de vectores y plagas, legionelosis ambiental…

Si nos referimos a la calidad del medio interior, también en viviendas y locales debe mantenerse unos niveles adecuados de salubridad y habitabilidad, para proteger la salud de sus moradores. Además, realizar una ventilación adecuada puede contribuir de manera importante para evitar la presencia de contaminantes como cloro ambiental o radón, de efectos negativos sobre la salud.

La salud ambiental es el área de la ciencia que estudia cómo el medio ambiente afecta a la salud y las enfermedades humanas, y para ello debe desarrollar las siguientes líneas de actuación:

  1.  la identificación, la evaluación, la gestión y la comunicación de los riesgos para la salud que puedan derivarse de los condicionantes ambientales;
  2. la vigilancia de los factores ambientales de carácter físico, químico o biológico y de las situaciones ambientales que afectan o pueden afectar a la salud;
  3. la identificación de las políticas de cualquier sector que reducen los riesgos ambientales para la salud.

Es por esto, que la ciudad de Madrid, en materia de salud ambiental, ha adoptado un procedimiento para poder vigilar la salud en cuanto ésta se pueda ver afectada por los factores del medio.

El objetivo primordial de este Sistema de Vigilancia Sanitaria de Riesgos Ambientales es la valoración de los diferentes riesgos ambientales que pudieran incidir en la salud de los madrileños para analizar la exposición a los mismos, en especial en los sectores de población más vulnerables, a causa de su edad o su estado de salud, y evaluar el efecto producido, proponiendo, en su caso, medidas adecuadas para minimizar estos efectos.

Se han seleccionado los indicadores que mejor reflejan el efecto sobre la salud de los factores relacionados con el medio ambiente, a cada uno de los cuales se le ha asignado una ficha técnica en la que, junto con la descripción del indicador a controlar, se recogen diversos parámetros para su seguimiento y vigilancia. Estos indicadores son actualizados periódicamente al objeto de analizar su tendencia en el tiempo, constituyendo una forma básica de valorar el estado de salud de los madrileños relacionado con sus condicionantes ambientales. Además, se presenta el seguimiento para cada uno de los riesgos ambientales incluidos en el sistema en cada una de las secciones relacionadas: salud y contaminantes atmosféricos, salud y vivienda, salud y factores ambientales, vectores y plagas y otros factores ambientales de riesgo.

Salud y contaminación atmosférica

Los principales contaminantes de la atmósfera que nos preocupan a los madrileños son:

El dióxido de nitrógeno, producido por el tráfico rodado se relaciona con problemas respiratorios e infecciones del sistema respiratorio. Sus niveles en el aire de Madrid son elevados, especialmente en el centro de la ciudad, y si bien parece que van disminuyendo, desde hace años supera los niveles indicados por la normativa europea.

El ozono, es un contaminante secundario que se produce por reacción de los compuestos nitrogenados con compuestos orgánicos volátiles, en presencia de luz. Puede presentarse en niveles elevados en épocas estivales, a última hora de la tarde y generalmente en las zonas semiurbanas de la ciudad. Se relaciona principalmente con afectación del sistema respiratorio, pudiendo provocar reagudizaciones en pacientes con patologías respiratorias crónicas.

Las partículas en suspensión, pueden ser de diferente tamaño en función de lo cual presentan unos efectos en salud diferentes. Así se diferencian PM10 (diámetro de 10 micras) presenta niveles especialmente elevados en fenómenos de intrusión sahariana y en zonas donde se realizan obras y demoliciones. Sus efectos en salud se relacionan con problemas de las vías respiratorias. Las PM2,5 (diámetro de 2,5 micras) por su pequeño tamaño pueden pasar al sistema circulatorio y la literatura científica refiere efectos en el sistema respiratorio y circulatorio. Su origen fundamental es el tráfico rodado.

El resto de los contaminantes no presenta una problemática especial en la ciudad de Madrid, así los niveles de dióxido de azufre han disminuido sustancialmente a medida que han ido siendo sustituidas las antiguas calderas de carbón y el plomo ha disminuido de manera importante desde la eliminación de este metal de la composición de gasolinas y gas-oil. Benceno, benzo(a)pireno y metales pesados, no presentan niveles de inmisión de importancia en la atmosfera de nuestra ciudad.

La legislación señala la obligación de informar a la población acerca de los niveles de contaminación y calidad del aire. En este sentido, y como parte de las actuaciones adoptadas desde la perspectiva municipal para proteger la salud de los madrileños minimizando la exposición a los mismos cuando se superan los umbrales establecidos para ozono y dióxido de nitrógeno, se activa el Sistema de Alertas en Salud Ambiental ante episodios de contaminación atmosférica.

Los estudios científicos relacionan efectos para la salud ante la exposición a estos contaminantes, en especial:

Una disminución de la esperanza de vida, si bien tanto la esperanza de vida al nacer, como la esperanza de vida en mayores de 65 años en la ciudad de Madrid es de las más altas del territorio nacional. Sin embargo, la esperanza de vida en los distritos y en los barrios de la ciudad de Madrid no es igual en todos ellos.

Un aumento de la mortalidad por todas las causas, a lo que se debe referir que la tasa de mortalidad en la ciudad de Madrid es, desde hace varios años,  inferior a la tasa de mortalidad ajustada por edad media del territorio nacional. La mortalidad por distritos muestra igualmente desigualdades territoriales en salud.

Un aumento de la mortalidad por diferentes causas. Entre éstas destacamos las enfermedades del sistema respiratorio (asma, enfermedades crónicas respiratorias, gripe y neumonía e insuficiencia respiratoria), enfermedades del sistema circulatorio (infarto e isquemias, enfermedades hipertensivas y enfermedades cerebrovasculares) así como tumores (tumor de pulmón). Las distintas causas de muerte contribuyen en diferente porcentaje a la mortalidad total (mortalidad proporcional)

Un aumento de las urgencias hospitalarias (urgencias por enfermedades respiratorias, urgencias por enfermedades circulatorias) que tienen su lógica en la posible reagudización de síntomas en pacientes con patología respiratoria crónica y la posible relación con incidentes cardiovasculares

Un aumento del consumo farmacológico relacionado, en especial de antiinflamatorios y broncodilatadores, como medicación de rescate ante agudización de síntomas respiratorios.

Salud y vivienda

La calidad de nuestra vivienda repercute también de manera importante en nuestra salud. En este sentido es sustancial que se mantengan condiciones de salubridad y limpieza óptimas y que la habitabilidad de estas viviendas sea adecuada.

Desde el Departamento de Salud Ambiental, a demanda del ciudadano, se emiten los certificados de habitabilidad al objeto de solicitud de vivienda pública, lo que permite tener información de los Distritos/Barrios con un mayor número de infraviviendas en la ciudad; Infravivienda por barrio y  número de hogaresInfravivivienda por distrito  y  número de hogares, lo que permite localizar aquellas zonas de la ciudad con una mayor problemática a este respecto, aspecto que debe ser considerado a la hora de planificar programas o actuaciones concretas en la ciudad.

Asimismo, se coordinan las actuaciones de saneamiento de viviendas por insalubridad debida a acumulo de basuras y enseres,  Insalubridad por barrio y número de hogares, Insalubridad por distrito y número de hogares, información que permite localizar las zonas de la ciudad con mayor número de viviendas que por motivos de salubridad resultan un problema para la salud de los vecinos.

El objetivo primordial de este Departamento es la prevención de la salud ante los riesgos ambientales, promoviendo a su vez entornos urbanos saludables para los ciudadanos madrileños. En este sentido vigila cómo los factores presentes en el medio afectan a la salud de los madrileños, considerando a estos efectos no solamente el ambiente natural, sino todos aquellos factores relacionados con los estilos de vida de los ciudadanos que configuran su medio ambiente externo y personal.

Salud y factores ambientales

Algunos factores ambientales como temperatura y humedad, pueden afectar a la salud de la población. Así se han considerado determinados indicadores ambientales tales como temperaturas medias anuales, y precipitación total y se han relacionado con indicadores de mortalidad general, mortalidad por causa respiratoria y mortalidad por causa cardiovascular, habiendo observado que la temperatura ambiental (expresada como temperatura media anual y número de días al año en que se superan los 25ºC) parece relacionarse en términos directos con la mortalidad general (por todas las causas) y por causas circulatorias, mientras que la mortalidad por causa respiratoria no parece relacionarse con la temperatura ambiental. Las variables vinculadas con la humedad (precipitaciones anuales) no parecen mostrar concordancia con las causas de mortalidad estudiadas. (Análisis de mortalidad en 6 grandes ciudades españolas y su relación con las condiciones meteorológicas en el periodo 2000-2008. XI Congreso español y I Congreso Iberoamericano de Salud Ambiental. Octubre 2011).

Por otra parte , la exposición excesiva a la radiación solar sin las debidas medidas de protección puede suponer un aumento del riesgo de tumores especialmente cánceres cutáneos o melanomas. Se presenta información sobre la radiación ultravioleta y el número de días despejados en la ciudad de Madrid y los datos sobre mortalidad por melanoma.

Asimismo, se presentan los gráficos de temperaturas estivales máximas diarias y la activación del Sistema de Alertas en Salud Ambiental durante el periodo en que se mantiene operativo el Plan de Vigilancia y Control de los Efectos de las Olas de Calor de la Comunidad de Madrid.

Vectores y plagas

Los principales problemas de presencia de vectores y plagas en la ciudad de Madrid, están relacionados con:

Ratas (Rattus Novergicus): Su presencia en la vía pública obedece a factores de diversa índole especialmente relacionados con una sobrepoblación de ejemplares a nivel de alcantarillado, factores ambientales que provocan su salida a la vía pública, presencia de focos de insalubridad que propician su refugio/alimento, etc…. Son numerosas las enfermedades que pueden ser trasmitidas por estos vectores al hombre, si bien se necesita un contacto directo entre ambos, circunstancia que no suele presentarse en una ciudad como la nuestra.

Cucarachas (Blatta orientalis y Periplaneta Americana): Los avisos de los ciudadanos a este respecto muestran un comportamiento regular y su presencia se deriva tanto de factores ambientales como de condiciones estructurales propicias. Es competencia municipal evitar la presencia de estos y otros vectores en la vía pública.

El medio ambiente urbano y periurbano resulta, en determinadas circunstancias, favorable al desarrollo de diversas especies de roedores e insectos cuyo control demográfico resulta fundamental en términos de salud pública, prevención de daños y calidad de vida. El tratamiento preventivo de la red de alcantarillado de la ciudad, permite la reducción a niveles compatibles con la salud pública de los riesgos asociados a esos animales (por debajo de los niveles de tolerancia o “umbrales de plaga” correspondientes y preestablecidos).

Paloma Bravia (Columba livia) Se trata de aves que se adaptan perfectamente al medio urbano y que habitan especialmente en fachadas de edificaciones e instalaciones, circunstancia que genera focos de insalubridad e incrementa los riesgos de transmisión de potencial de patógenos. Por este motivo, el Ayuntamiento, a través de Madrid Salud, gestiona un programa específico de control de palomas bravías en el ámbito urbano (www.madridsalud.es).

Otros factores ambientales de riesgo

Los cambios sociales y el desarrollo científico, tecnológico y urbano, hacen que en una ciudad como la nuestra, y dejando al margen los contaminantes atmosféricos, estemos sometidos a numerosos factores ambientales que, bien actuando individualmente o de forma sinérgica, repercuten en la salud. Se puede afirmar que actualmente son numerosas las enfermedades de origen multicausal en las que interviene alguno de estos factores de riesgo.

En materia de seguridad química, la Ciudad de Madrid no presenta una importante concentración de industrias potencialmente contaminantes. La masiva utilización de este tipo de productos en diferentes ámbitos y su acumulación en el medio, desde donde pueden pasar al organismo por inhalación, por vía cutánea o por ingestión a través la cadena alimentaria, hacen que podamos encontrar estas sustancias o sus productos de degradación en la sangre, en la leche materna e incluso en el feto, relacionándose con posibles alteraciones endocrinas, enfermedades respiratorias y neurológicas, trastornos reproductivos, alergias, algunos tipos de cáncer, etc.

La exposición a campos electromagnéticos y sus posibles efectos adversos han sido objeto de controversia y preocupación entre la población en los últimos años. Los estudios señalan que si bien puede aparecer algún tipo de respuesta biológica, hasta el momento no hay consenso científico acerca de la evidencia en la relación causal entre la exposición a estas emisiones y el desarrollo de efectos cancerígenos. Sin embargo, casi todos coinciden en que hay que tener en cuenta que los niños y adolescentes pueden ser más sensibles a su exposición que los adultos. Así, algunos estudios han relacionado la exposición a campos electromagnéticos a un mayor riesgo de leucemia en la infancia, pero la evidencia es débil En cuanto a la exposición a radiofrecuencias, el Servicio de Información sobre instalaciones radioeléctricas y niveles de exposición del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, proporciona información localizada de la ubicación de las Estaciones Base de Telefonía Móvil en todo el ámbito nacional, de donde se puede obtener información de la localización de las mismas en nuestra Ciudad.  Estaciones Base de elefonía Móvil

La inhalación de radón y sus productos de desintegración son la principal fuente de radiación ionizante para la población general. El radón es un gas habitual ampliamente distribuido en la naturaleza, ligado a las características geológicas del terreno, que no suele presentar altos niveles al aire libre pero que tiende a acumularse en el interior de edificaciones o recintos estancos o subterráneos mal ventilados, o en los que se han empleado determinados materiales de construcción, especialmente graníticos. La exposición prolongada al mismo se vincula a la incidencia de cáncer de pulmón (Se incluye entre los carcinógenos humanos del Grupo 1 por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, IARC, de la Organización Mundial de la Salud). Si bien Madrid por sus características litográficas no presenta un especial riesgo, durante 2010 se realizó un estudio para valorar las concentraciones de este contaminante en nuestra Ciudad, cuyos resultados se incluyen en la ficha que de radón dispone el Sistema de Vigilancia Sanitaria de Riesgos Ambientales.

Finalmente, no podemos olvidar el entorno psicosocial y su repercusión en la salud. Los hábitos y estilos de vida, las características individuales, las condiciones socioeconómicas, la vivienda y el barrio, entre otros, ejercen un papel fundamental en el estado de salud de las personas. Algunos indicadores que pueden ser útiles en la valoración de estos factores son la mortalidad por accidentes de tráfico, lesiones auto infligidas y otras causas externas, como caídas, agresiones, etc.

Sistema de Alertas Salud Ambiental

Al objeto de informar a la población de determinados riesgos ambientales con efectos en salud, Madrid Salud implantó en 2011 el Sistema de Alertas en Salud Ambiental, que procede a la difusión sistematizada de recomendaciones sanitarias ante episodios de contaminación atmosférica por superación de los umbrales de dióxido de nitrógeno y de ozono a la atmósfera, así como por episodios de temperaturas extremas.

Tanto en la Ley de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera como en el Real Decreto relativo a la Mejora de la Calidad del Aire, se establece la obligación de informar a la población sobre los niveles de contaminación y de adoptar determinadas medidas cuando se producen superaciones de las concentraciones de contaminantes ambientales, con el objetivo de proteger la salud de la población ante dichas exposiciones y reducir al máximo las situaciones de riesgo.

El Ayuntamiento de Madrid dispone de un Sistema de Vigilancia, Predicción e Información de la Calidad del Aire y ha establecido un Protocolo de medidas a adoptar durante episodios de alta contaminación por dióxido de nitrógeno. Entre esas medidas se encuentra la activación del Sistema de Alertas en Salud Ambiental, notificando a los informadores clave (servicios competentes en salud ambiental y atención socio-sanitaria, asociaciones médicas y de pacientes, colegios profesionales, responsables de instalaciones deportivas al aire libre, etc.) que se ha producido la superación de los niveles de NO2, para dar la máxima difusión de las recomendaciones sanitarias entre sus colectivos, con objeto de minimizar la exposición. Dicha información respecto a los efectos en salud de este contaminante también se facilita a la población general, alertando acerca de la población de riesgo, la sintomatología probable y las recomendaciones sobre las precauciones a considerar por la población afectada. En estos episodios se prevé un incremento de problemas respiratorios y cardiovasculares, fundamentalmente, por lo que puede aumentar la asistencia a las consultas o servicios de urgencias.

De igual forma, el Sistema de Alertas también se activa en los episodios de contaminación atmosférica por superación de los niveles de ozono, alertando, como en el caso anterior, sobre el riesgo de exposición y difundiendo los efectos que el ozono puede causar sobre la salud, así como las precauciones que conviene adoptar en este caso.

Por otra parte, el Ayuntamiento de Madrid también participa en la Comisión Técnica de Coordinación del Plan de Vigilancia y Control de los Efectos de las Olas de Calor de la Comunidad de Madrid. El Plan establece un sistema de información que permite conocer diariamente el nivel de riesgo/alerta por altas temperaturas y la previsión para días sucesivos, de forma que se puedan difundir las medidas acerca de cómo prevenir los efectos del calor y proteger la salud frente a estas situaciones, especialmente entre la población vulnerable, así como reforzar los mecanismos de intervención ante la eventual llegada de una ola de calor. Cuando se alcanzan temperaturas de nivel 1 (precaución) o nivel 2 (alerta) se activa el Sistema de Alertas, poniéndose en marcha los mecanismos para la notificación de esta situación a la población general y a los informadores clave relacionados con la atención socio-sanitaria, protección civil, mayores y sectores más expuestos de la comunidad (niños, turistas, trabajadores al aire libre, personas dependientes, enfermos crónicos o que reciben determinada medicación, etc.)