• Representantes municipales de Madrid, Córdoba y Barcelona comparten experiencias y proyectos en materia de salud comunitaria.
  • Madrid presenta tres propuestas que se desarrollan en los barrios con colectivos de distintas edades.

Durante la primera parte de la jornada la Comisionada de salud del ayuntamiento de Barcelona, Gema Tarrafa, y la directora de Promoción de la Salud de la Agencia de salud Pública de Barcelona, Lucia Artazcoz, compartieron los proyectos de promoción de la salud que se desarrollan en los barrios de esa ciudad (“Barcelona, Salut alsBarris”), pudiendo comprobarse las similitudes  con las estrategias de salud comunitaria desarrolladas en Córdoba (presentadas por la concejala Vicky López), y con la estrategia Barrios Saludables, que en el contexto del Plan Madrid Ciudad de los Cuidados desarrollan los Centros Madrid Salud (CMS). Esta última fue presentada por Javier Segura, Subdirector General de Prevención y Promoción de la Salud de Madrid Salud. Durante el debate posterior se definieron los retos y oportunidades comunes que surgen para la salud comunitaria desde estas tres diferentes ciudades, que sin embargo comparten una orientación municipalista común.

En la segunda parte de la mañana se expusieron, a modo de ejemplo, tres proyectos comunitarios consolidados de la estrategia Barrios Saludables.  El título exacto del primer proyecto que ha puesto sobre la mesa Madrid es “QuiereTMucho: haciendo protagonistas a los adolescentes”. Es una propuesta de profesionales y dispositivos diversos con el objetivo fundamental de fomentar un ocio placentero y sano en la edad de la adolescencia. Se trata de potenciar las capacidades individuales y colectivas de los chicos y chicas, ayudarles a desarrollar su personalidad y sus potencialidades en los escenarios en los que se mueven a diario: el aula, la escuela, el polideportivo, el centro juvenil, la emisora de radio de Vallecas, etc.

El objetivo es que ellos, los protagonistas tomen el control de su salud y hagan lo preciso para conservarla, evitando el riesgo de adicciones y manteniendo hábitos que les permitan estar bien en cuerpo y ánimo.

“La salud comunitaria responde a la idea de que el bienestar, estar más sano, vivir más años y de mejor forma no depende solo de tener acceso a los servicios sanitarios, que de por sí es importante, sino que también tiene que ver con nuestras condiciones de vida habituales, como nos organizamos en nuestros ámbitos de referencia, en especial el vecindario, el barrio”, explicaba Javier Segura, subdirector general de Prevención y Promoción de la Salud del organismo municipal Madrid Salud, en el programa de M21 Mientras Duermes.

“Si se consigue un nivel de cohesión, de solidaridad, de trabajo en común con respecto a la salud, se pueden alcanzar cambios en el barrio, se puede cambiar su entorno ambiental y social e, incluso, cambiar la forma de enfrentarse a la enfermedad”.

En el encuentro celebrado en el Centro Cultural Galileo, Madrid ha aportado otras dos experiencias que se están desarrollando con buenas perspectivas: “La mediación sociocultural en el desarrollo comunitario: La colaboración con el Programa Mujer Gitana y Salud de la Red Artemisa”. En el año 2006 se puso en marcha la Red Artemisa, con el apoyo de la Mesa por la Igualdad del Ayuntamiento, y, en esa fecha, se lanzó el programa “Mujer Gitana y Salud” en los Centros Municipales de Salud de Villa de Vallecas, Vicálvaro, Centro, Usera y Villaverde. La Red iniciaba su trabajo con la formación de mujeres gitanas como “expertas en mediación intercultural” para desarrollar posteriormente diferentes líneas de trabajo comunitario con la comunidad gitana.

El tercer proyecto se llama “Arte y Salud: un diálogo constructivo entre la creación artística y la promoción de salud” y proviene de un convenio de 2011 entre Madrid Salud y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid con el propósito de promover la salud en colectivos de distintas edades y procedencia a través del arte y la creación plástica.

La jornada concluyó con una recogida de las reflexiones sobre las oportunidades y las dificultades del trabajo de salud comunitaria en Madrid y la clausura por parte de Javier Barbero, Delegado de Salud, Seguridad y Emergencias.