Seguridad en las piscinas

Se denomina fototipo a la capacidad de la piel para absorber la radiación solar. El fototipo condiciona la respuesta a la acción de los rayos del sol y la capacidad de broncearse de cada persona, así como el límite de tiempo de exposición al sol y a los rayos UV.

En función de la sensibilidad de la piel al sol y teniendo en cuenta una serie de características físicas (color de piel, pelo y ojos) se han identificado hasta seis fototipos distintos.

El bronceado depende de la cantidad y el tipo de melanina presentes en la piel. A mayor fototipo, mayor producción de melanina y, por tanto, mayor capacidad de bronceado.

A continuación se reproduce la clasificación de los fototipos establecida en 1975 por el Dr. Thomas Fitzpatrick (Harvard Medical School).

FOTOTIPOS
Fototipos Quemaduras Bronceado Color piel Grupos de individuos, etnias
I Siempre No Muy blanca Pecosos, pelirrojos, celtas
II Muy fácilmente Mínimo Blanca Nórdico europeo y centroeuropeo
III Fácilmente Gradual Ligeramente morena Cabello rubio/moreno
IV Ocasionalmente Morena Latinos
V Raramente Intenso ràpido Muy morena Árabes, asiáticos, indios
VI Nunca Máximo Negra Negros

Como puede observarse, las personas de piel clara, pecosas, con ojos azules, rubias o pelirrojas se queman y se descaman fácilmente y casi no se pigmentan, por lo que tienen que extremar las precauciones al exponerse a la radiación ultravioleta. Sin embargo, las personas de piel oscura también son sensibles a los efectos nocivos de la radiación UV, especialmente a aquellos que afectan a los ojos y al sistema inmunológico.

El factor de protección solar (FPS) es la medida de eficacia de los filtros para la radiación UVB. Estima cómo aumenta la capacidad de la piel para evitar una quemadura estando protegida y permite que nos orientemos acerca del tiempo que podemos tomar el sol sin riesgo, en comparación con el tiempo de exposición sin filtro protector. Por ejemplo, si una persona es capaz de permanecer el primer día al sol 10 minutos sin quemarse y se aplica de forma adecuada un FPS de 20, estará protegida durante 200 minutos, o sea, obtendrá una protección 20 veces superior (20×10).

Podemos hablar de protección baja cuando el FPS oscila entre 6 y 10, media: 15-25, alta: 30-50 y muy alta: 50+.

Es aconsejable que siempre se utilice un protector solar adecuado al tipo de piel, pues prácticamente todos necesitamos protección frente a la radiación ultravioleta. Como norma general, las personas con fototipos I y II deberían usar, como mínimo, un producto con FPS de 30, los fototipos III-IV mínimo de 20 y los V-VI mínimo de 15. Se deben elegir protectores “de amplio espectro” y resistentes al agua. No hay que olvidar que, sobre todo en la primera semana de exposición, hay que empezar por un preparado con FPS alto.

Además es conveniente tener en cuenta estas recomendaciones:

  • No exponerse al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas
  • Aplicarse el protector 30 minutos antes de iniciar la exposición y repetir la aplicación cada 2 horas y después de cada baño, de practicar ejercicio o si se ha sudado mucho. Utilizarlo aunque esté nublado.
  • Ponerse una cantidad que cubra de forma homogénea y suficiente toda la superficie expuesta, incluyendo labios, orejas, cuello y dorso de los pies.
  • Protegerse buscando la sombra y utilizando sombreros o gorras, camisetas, pareos u otras prendas y gafas adecuadas.
  • Beber agua frecuentemente para mantener una correcta hidratación.