A nivel europeo, es importante el número de turistas que llega a las costas para realizar diversas actividades acuáticas, sin poseer los conocimientos mínimos para hacerlo con total seguridad.

Actividades tan distintas como uso de motos acuáticas, embarcaciones, práctica de submarinismo, baños en piscinas, playas y/o ríos, zambullidas desde toboganes, etc, pueden constituir un riesgo para la seguridad y salud de las personas que las practican.

El número de accidentes y/o lesiones se reduce considerablemente cuando se nada en zonas donde existe personal especializado en prácticas de primeros auxilios(socorristas). No obstante todos debemos tomar precauciones a la hora de realizar las actividades acuáticas. Dichas precauciones están recogidas en la “Guía de Seguridad para los proveedores de servicios: protección de los niños y los jóvenes en las actividades acuáticas recreativas” publicada por European Child Saffety Alliance. enlace:

http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/Lesiones/docs/guiaSeguridadAgua.pdf

Las precauciones serán distintas según la práctica a realizar, en general habrá que seguir las siguientes:

  • Motos acuáticas y embarcaciones en general: es imprescindible el uso de chalecos salvavidas, y una adecuada formación de las personas que las lleven .
  • Submarinismo: en el caso de niños y jóvenes, hay que tener en cuenta que su cuerpo se enfría antes que un adulto, por lo que las inmersiones deben durar poco, y las técnicas de descompresión de los oídos tienen que formar parte de las clases de buceo con el fin de no sufrir dolor de oídos.
  • Tener cuidado al tirarse de cabeza, ya que se pueden producir lesiones medulares, producidas por no indicar la profundidad.
  • Baños en aguas abiertas: es necesario que el bañista no consumo alcohol, no sólo para proteger su seguridad sino también la de niños que tenga a su cargo; la existencia de botiquines de urgencia frente a picaduras marinas; y el seguir las precauciones establecidas al usar embarcaciones en zonas tranquilas, hace que se reduzca el peligro en este medio.
  • Piscinas: seguir las instrucciones de los socorristas, marcadores de profundidad, desagües seguros y protegidos para evitar ser atrapado, señales estandarizadas con símbolos para advertir de normas de seguridad y peligros, usar correctamente los equipos de diversión como los toboganes, existencia de teléfono para llamar a los servicios de urgencia y proteger el vaso mediante un sistema eficaz, cubierto y/o vallado, que impida la caída de personas cuando no se encuentre en funcionamiento, son requisitos imprescindibles en el uso de las mismas.
  • Windsurfing, surf con cometa: disponer de una embarcación de salvamento, prismáticos para que el personal pueda vigilar a los clientes, así como un megáfono y una luz de advertencia para advertir de cambios en las condiciones del viento y del agua.
  • Deportes de arrastre: usar traje isotérmico en aguas frías y en aguas cálidas, usar la mitad del traje para evitar abrasiones, ser buenos nadadores, conocer las señales comunes del lenguaje con la mano y en el caso de principiantes esquiar sólo en zonas tranquilas sin otros usuarios en las proximidades.
  • Playas: conocer y respetar el significado de las banderas, nadar en zonas con vigilancia, no nadar por la noche y avisar a adultos en el caso de baño de los niños.
  • Surf con cometa: se recomienda una edad mínima de 18 años, llevar casco y una navaja para liberarse si quedan enredados en las cuerdas, así como el uso de equipos individuales de ayuda a la flotación.

Estas recomendaciones no sólo deben ser seguidas por los usuarios de las actividades acuáticas, sino también por las empresas proveedoras de los servicios relacionadas con las mismas.

Dolores Fernández de Gabriel

Farmaceútica. Departamento de Inspección central, aguas de consumo y transporte alimentario. Madrid Salud