El agua es un elemento fundamental para el ser humano, pues donde ésta existe se pueden desarrollar diferentes formas de vida, y dada su importancia merece toda nuestra atención.

El origen del agua en una población puede ser variado:

  • Aguas de precipitación: lluvia o nieve
  • Aguas superficiales: ríos, lagos y embalses
  • Aguas subterráneas: pozos y manantiales

Siempre ha de captarse el agua de la mejor calidad, al objeto de reducir al mínimo los tratamientos necesarios para hacerla potable. El Agua Potable es aquella que, bien en su estado natural o después de un tratamiento adecuado, es apta para el consumo y no produce ningún efecto perjudicial para la salud.

Las aguas superficiales, junto con las subterráneas son las más empleadas para suministrar agua a las poblaciones.

En los ríos la captación debe realizarse aguas arriba de la población a abastecer para evitar las contaminaciones por vertidos (provocados por la propia población) y de la zona central y próxima a la superficie.

En embalses y lagos, como son masas de agua con poca movilización, se hará alejado de las orillas, a una profundidad de 20 cm de la superficie para favorecer la “autodepuración” por aireación. En ellos se debe prohibir el baño, la pesca, la navegación y el vertido de aguas residuales, para evitar en lo posible la presencia de contaminantes y de algas en verano y otoño (eutrofización). Es indispensable la existencia de perímetros de protección que impidan de forma física, la contaminación del agua por ganado, vertidos o basuras.

Los controles analíticos del agua bruta deben ser frecuentes al objeto de alertar sobre una contaminación reciente.

La señalización mediante carteles indicadores es un requisito fijado por la legislación vigente. Esta deberá ubicarse en las zonas mas sensibles y accesibles al público.

Aguas subterráneas: manantiales y pozos.

Los antiguos griegos y romanos rendían culto a las fuentes naturales, las que generalmente eran consagradas a un dios o a una diosa.

Un manantial es un flujo natural de agua, una fuente natural, que surge del interior de la tierra desde un solo punto o por un área pequeña. Pueden aparecer en tierra firme o ir a dar a cursos de agua, lagunas o lagos. La diferencia entre la cantidad de precipitación y la cantidad de agua arrastrada por los ríos se filtra bajo el suelo y forma los acuíferos. Antes se creía que las aguas subterráneas procedían del mar y habían perdido su salinidad al filtrarse entre las rocas. Hoy se sabe que es agua procedente de la lluvia.

Origen de los manantiales

Los manantiales pueden ser permanentes o intermitentes, y tener su origen en el agua de lluvia que se filtra. Por definición, manantial es agua que brota de la tierra o entre las rocas de forma permanente o temporal. Se origina en la filtración de agua de lluvia que penetra en un área y emerge en otra, de menor altitud, donde el agua no está confinada en un conducto impermeable.

La composición del agua de los manantiales varía según la naturaleza del suelo o la roca de su lecho y su localización está en relación con la naturaleza de las rocas, la disposición de estratos permeables e impermeables y el perfil del relieve, ya que un manantial tiene lugar donde un nivel freático se corta con la superficie .

El caudal de los manantiales depende de la estación del año y del volumen de las precipitaciones.

Los manantiales de filtración se secan a menudo en periodos secos o de escasas precipitaciones; sin embargo, otros tienen un caudal copioso y constante que proporciona un importante suministro de agua local.

Por lo general, existe la creencia en la bondad del agua de manantial, sin embargo, una gran parte de las fuentes públicas de origen natural , tradicionalmente utilizadas por la población pueden sufrir algún tipo de contaminación microbiológica, ya que no son tratadas con desinfectante alguno. Dado que no existe tratamiento de algunos manantiales de nuestra comunidad, se recomienda no beber ese tipo de aguas al igual que las aguas de los embalses, ríos o pozos, no deben ser utilizadas para beber si no están controladas sanitariamente. La contaminación del agua se debe al crecimiento demográfico, al desarrollo industrial y a la urbanización. Estos tres factores evolucionan rápidamente y se dan uno en función de otro. En décadas recientes miles de lagos, ríos y mares, se han contaminado mas, debido a las actividades humanas de vertidos incontrolados.

La contaminación de las aguas causada, en determinadas circunstancias, por la producción agrícola intensiva es un fenómeno cada vez más acusado que se manifiesta, especialmente, en un aumento de la concentración de nitratos en las aguas superficiales y subterráneas, así como a la eutrofización de los embalses, estuarios y aguas litorales.

Manantiales de Madrid

Madrid pertenece a la Cuenca Hidrográfica del Tajo y en su territorio hay cuatro grandes acuíferos o unidades hidrogeológicas (UH), así como otros acuíferos muy pequeños de interés local .

Manantiales de la Casa de Campo

La Casa de Campo, se ubica administrativamente en el distrito de Moncloa-Aravaca. Linda al sur con el distrito de Latina y al oeste con el municipio de Pozuelo de Alarcón. Tiene una extensión de 1.722,60 hectáreas. Está poblada por numerosas especies de árboles como pinos, álamos, castaños, chopos, encinas, plátanos, fresnos, robles, sauces y animales (especialmente aves y pequeños mamíferos como conejos y ardillas).

Actualmente existen dos manantiales: el de Casa de Vacas y el del Zarzón, que se cerraron a finales de 2005 debido a la inmensa sequía existente, habiendo vuelto a brotar el agua de nuevo por ellos.

Manantial del Parque del Oeste

El Parque del Oeste está situado entre la Carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa, y es otro de los espacios verdes importantes en Madrid. Fue iniciativa de Alberto Aguilera, en 1906 alcalde de la ciudad, quien pidió al paisajista Cecilio Rodríguez el trazado de un lugar para el paseo y descanso, con espacios singulares como “La Rosaleda” donde se celebra anualmente un concurso internacional de rosas con ejemplares de los más bellos .Su manantial más famoso es el de la Salud.

Manantiales no menos conocidos son los del Parque de la Fuente del Berro.

Madrid es una ciudad con un importante acuífero, del que brotan, como hemos visto, manantiales con nombres tan evocadores como por ejemplo el de “La salud”,en el Parque del Oeste, y que han favorecido el mantenimiento de estas históricas zonas verdes.

El agua de manantiales de la ciudad de Madrid, ubicados generalmente en Parques Históricos como el Parque del Oeste, la Casa de Campo o el de la Fuente del Berro, no debe utilizarse para beber, al tratarse de aguas no sometidas a control y cuya calidad higiénico-sanitaria puede fluctuar en función de diversos factores como los ciclos lluvias-sequía. Además, pueden estar expuestas a posibles fuentes de contaminación, tanto de origen natural como derivadas de la propia actividad humana, por lo que no ofrecen garantías sanitarias para su consumo. En este sentido, desde el Ayuntamiento de Madrid se están rotulando estos manantiales con la leyenda de “AGUA NO POTABLE”.

En estos Parques se dispone de fuentes de consumo con agua potable procedente del Canal de Isabel II, sometida a autocontrol, en las que se puede beber en caso de necesidad.