La delirante historia de la periodista madrileña Lula Gómez, que fue detenida por error en 2004 cuando hacía turismo en Perú al ser confundida con una narcotraficante, ha protagonizado la segunda cita con los Desayunos al SOL, un espacio de encuentro y reflexión organizado por el Servicio de Orientación Laboral del Instituto de Adicciones y la Fundación Atenea.

Hoy jueves y bajo el título de “Las voces silenciadas”, el debate ha girado en torno a las drogas pero desde la perspectiva de género y en él han intervenido, entre otras, Sol Ena de la Cuesta, psicóloga de Madrid Salud, y Paz Casillas, directora de la Fundación Atenea. Lula Gómez, que narró su peripecia en el libro “Condenadas al silencio”, ha contado que su estancia en el penal peruano de Chorrillos, donde convivió durante 15 días con mujeres condenadas “por se pobres”, fue para ella “un master de humanidad”.

En este desayuno, celebrado en el espacio ECOOO, en Lavapiés, los asistentes han podido escuchar también el testimonio de una de las mujeres atendidas en el Servicio de Orientación Laboral (SOL) y que ha dejado constancia del apoyo que ha recibido del Instituto de Adicciones. En el CAD (Centro de Atención a Drogodependientes), afirma, “he encontrado autoestima, formación, estabilidad y la recuperación de mi vida”.