Rueda de los Alimentos

En relación con el incremento de obesidad y sobrepeso en el mundo occidental, surge “La industria de los regímenes”. Se configura entorno a libros, revistas, complementos dietéticos, programas de TV…

La mayor parte de la población a la que va dirigida, no es obesa (obesidad =índice de masa corporal (IMC) mayor de 30) y, en otra buena parte, ni siquiera tiene sobrepeso.

El deseo de adelgazar de la mayoría de las personas, no es por necesidades de salud, sino estéticas. La moda y la publicidad crean esas necesidades.

Es la industria perfecta, asegura que las mujeres (va dirigida sobre todo a ellas) continúen sintiéndose gordas y crean que el régimen es la solución, y al ofrecer un producto que sólo es eficaz en raras ocasiones, garantiza que su mercado nunca se agote, (Ogden 1992).

La Guía de Actuación en Sobrepeso y Obesidad de la Comunidad de Madrid, refiere las características comunes de las “dietas milagro” como: dietas que poseen cualidades normalmente indemostrables y reñidas con la ciencia.

Están basadas en criterios erróneos como carencia de esfuerzos y resultados rápidos. Suelen producir desequilibrios nutricionales importantes. Y Llevan a restricciones calóricas muy severas y a una monotonía alimentaría que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud.

La Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS) impulsada por el Ministerio de Sanidad y Política Social llega a la conclusión que estas dietas en muchas ocasiones, sólo buscan un fin lucrativo, más que una promoción de una alimentación saludable.

Las clasifica en tres grandes grupos: dietas hipocaloricas desequilibradas, dietas disociativas y dietas excluyentes.

Difunden e introducen expectativas engañosas y prácticas no saludables, como:

  • Que algunos alimentos engordan y otros adelgazan. Sin poner de manifiesto, que el valor energético de los alimentos se mide en calorías, y una caloría es siempre una caloría provenga de donde provenga.
  • Ejemplo: lo mismo engorda 1 Kg de alimento muy graso como un helado de crema, que 15 Kg de lechuga.
  • Promueven creencias sin fundamento como que no se pueden comer juntos determinados alimentos porque multiplican su valor energético.
  • Utilizan fármacos o “medicinas naturales” para el control del sobrepeso, que suelen presentar en su composición, laxantes, diuréticos o mezcla de ambos, y su utilización sin control puede producir efectos adversos.
  • Promueven el consumo de alimentos dietéticos que hacen propaganda de sus efectos adelgazantes, sin ningún fundamento científico, entre ellos:
    • Carnitina: Calificada como “devora grasas” se ha incluido en muchos productos adelgazantes. El organismo regula los niveles plasmáticos adecuados y lo que sobra, lo elimina, produciendo únicamente un sobreesfuerzo renal.
    • Lecitina: No tiene ningún valor como producto adelgazante, por el contrario aporta 9 kcal/gr como cualquier otra grasa.
    • Spirulina: Dicen que por ser rica en fenilalanina inhibe el apetito, pero su concentración es la misma que la de cualquier alimento proteico.
    • Vinagre de Sidra: Le otorgan propiedades de eliminación de líquidos que no son ciertas.

Hay que ser conscientes que la obesidad y el sobrepeso, la gran mayoría de las veces, están en relación con un aumento de la ingesta calórica y una disminución del gasto.

Para perder peso de forma saludable, es fundamental el ejercicio físico y una dieta equilibrada, que debe de cubrir las necesidades de proteínas, grasas, hidratos de carbono y fibra, diarias. (Rueda de alimentación).

La pérdida de peso debe ser GRADUAL y DEFINITIVA.

El objetivo de una alimentación adecuada, es conseguir el PESO IDEAL, siendo este: EL QUE PERMITE ESTAR SANO, SENTIRSE MEJOR Y TENER MAYOR ESPERANZA DE VIDA.

OLGA PLAZA CANTELI
Medico del CMS de Carabanchel
Madrid Salud