Los “malestares psicosociales” o “malestares de la vida cotidiana”, son el síntoma de problemas que se producen a nivel personal, familiar o social, como pueden ser el paro, el estrés, los conflictos familiares, las separaciones o rupturas, las dificultades de conciliación, las cargas relacionadas con el cuidado de otras personas, el duelo por la pérdida de un ser querido, etc. Estos malestares se manifiestan en las personas con dolores más o menos específicos, síndromes funcionales, somatización, etc. Lo significativo de estas expresiones de malestar es que, con frecuencia, los profesionales sanitarios no pueden encuadrar dichos síntomas en ningún tipo de problema médico en el sentido más clásico de la expresión y que pueda abordarse, por tanto, desde un modelo biomédico.

Así pues, los malestares psicosociales son la expresión en el cuerpo y en el estado de ánimo de todo un conjunto de problemáticas sociales, de crisis relacionales y de dificultades de adaptación para las que los ciudadanos no parecen encontrar solución y para las que los sistemas de atención sanitaria, tal y como están configurados en la actualidad, tampoco parecen dar una respuesta adecuada y satisfactoria, incrementándose la prescripción de tranquilizantes y psicofármacos. De esta forma, se contiene y desplaza el problema, ante la carencia de otro tipo de dispositivos asistenciales o recursos alternativos que puedan ayudar a los usuarios a afrontar la problemática planteada de una forma más adecuada a los orígenes de estos malestares.

Ante esta situación, las alternativas de intervención que se han mostrado más efectivas son comunitarias y se orientan en dos direcciones (Velasco, S, 2016). Por un lado, mediante procesos de reflexión y aprendizaje grupal para abordar las causas que generan los malestares y acompañar el proceso de solución colectiva. Por otro, trabajar en los barrios para generar entornos con un mayor nivel de bienestar y equidad, que sirvan para disminuir estos malestares. En este sentido, el citado libro Blanco de la Salud Pública señala que la movilización de los recursos sociosanitarios existentes en el entorno más cercano del barrio, propiciando la cohesión y participación social, permite abordar los problemas que se sitúan en el origen de los malestares, generando recursos en la propia comunidad para su abordaje y prevención.

Teniendo en cuenta lo anterior se considera prioritario intervenir en los siguientes malestares de la vida cotidiana:

1ª Los malestares psicosociales que tienen su origen en los roles de género, entendiendo que la construcción social de estos roles, las exigencias que imponen y sus contradicciones están generando en la actualidad múltiples problemas en hombres y en mujeres.

2ª Los malestares derivados de la crianza de los/las hijos/as, que afectan a la vida familiar, la conciliación, la resolución de conflictos y la construcción de vínculos saludables.

3ª Los malestares cotidianos los relacionados con la construcción de la identidad y de los proyectos vitales en la pubertad y en la adolescencia, que impactan en la forma de relacionarse entre sí, con los adultos/as, con el ocio, con los estudios y con la construcción de su rol social en la actualidad.

Puesta en marcha, de dos proyectos de intervención grupal y comunitaria sobre los malestares de la vida cotidiana relacionados con los roles de género, la crianza de los hijos y la construcción de la identidad en púberes y adolescentes en seis distritos de la ciudad de Madrid para:

  • Promover el desarrollo de capacidades individuales y colectivas para superar las problemáticas relacionadas con los malestares cotidianos y prevenir las consecuencias negativas que tienen para la salud de las personas.
  • Sensibilizar a la población y al entorno comunitario sobre los malestares de la vida cotidiana y la necesidad de construir comunidad para hacer frente a los mismos.
  • Crear espacios de encuentro entre los profesionales, los agentes del entorno comunitario y la propia comunidad para promover cambios en la visión de los malestares cotidianos, en su comprensión y en las formas de afrontarlos.

Los destinatarios de los proyectos serán:

  1. Hombres y mujeres: destinatarios de las actuaciones relacionadas con los malestares cotidianos, relacionados con el rol de género y sus consecuencias para la salud.
  2. Familias: destinatarios de las actuaciones relacionados con los malestares de la crianza de los hijos/as en la actualidad.
  3. Púberes y adolescentes: destinatarios de las actuaciones relacionadas con el proceso de construcción de la identidad y los proyectos vitales durante la pubertad y la adolescencia.

 

Además de los anteriores dado que se trata de proyectos de intervención comunitaria, se consideran destinatarios los agentes del entorno comunitario de los distritos afectados por la actuación tales como entidades ciudadanas, centros escolares, centros de salud, equipos de servicios sociales, etc.

Además de los Centros de Madrid Salud del territorio de los distritos donde se va a actuar y de la entidad que resulte adjudicataria de la prestación de los talleres, al tratarse de una intervención comunitaria estarán implicadas todas aquellas agentes del propio entorno comunitario de los seis distritos en los que se va a intervenir: entidades ciudadanas, centros escolares, centros de salud, equipos de servicios sociales, etc.

 

El proyecto se desarrollará en los siguientes distritos de la ciudad de Madrid de la forma siguiente: el primer año se desarrollará en los distritos de Centro, Vicálvaro y Chamberí, y el segundo año en los distritos de San Blas, Arganzuela y Tetuán.

Las sesiones de los talleres y grupos, así como el resto de actividades, podrán realizarse en los Centros Madrid Salud, ya que son los centros de referencia de salud comunitaria en los distritos, así como en espacios públicos y en otros centros públicos, colaboradores del proyecto.

Se prevé la posibilidad de proseguir con estas actuaciones el tercer año en los distritos de Usera, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal y el cuarto  año en los de Villaverde, Villa de Vallecas y Carabanchel.

Al inicio del proyecto se realizará un diagnóstico de las necesidades poblacionales específicas de cada distrito en lo referente a los malestares sobre los que se va a intervenir para después plantear una programación definitiva, incluyendo un calendario definitivo para realizar las intervenciones. A medida que se vayan realizando las mismas se hará un seguimiento y evaluación para ver el grado de ajuste a los objetivos que se persiguen. Además de lo anterior, se hará la oportuna difusión del proyecto con un vídeo al inicio del proyecto, durante la marcha del proyecto se publicarán píldoras informativas y al final de cada año se realizará un video de difusión del mismo.

Las actuaciones se llevarán a cabo con la siguiente metodología:

  1. Sensibilización comunitaria y difusión de las actividades mediante charlas informativas, sesiones informativas, talleres u otro tipo de actividades. En concreto los talleres que se van a realizar son los siguientes:
  • Intervención con hombres y mujeres. Se desarrollarán dos talleres sucesivos de la forma siguiente:

a) Un taller de reflexión grupal dirigido a hombres: se desarrollarán 11 sesiones en cada distrito, de 2 horas cada sesión, a las que podrán acudir un máximo de 25 personas. En este taller se buscan los siguientes objetivos: reflexionar sobre los malestares cotidianos relacionados con el rol de género y sus consecuencias, tanto para hombres como para mujeres, visibilizar la construcción social del rol masculino y sus contradicciones y ofrecer información y herramientas para la creación colectiva de alternativas.

b) Un taller de reflexión grupal dirigido a mujeres: se desarrollarán 11 sesiones en cada distrito, de 2 horas cada sesión, a las que podrán acudir un máximo de 25 personas. En este taller se buscan los siguientes objetivos: reflexionar sobre los malestares cotidianos relacionados con el rol de género y sus consecuencias, tanto para hombres como para mujeres, visibilizar de la construcción social del rol femenino y sus contradicciones y ofrecer información y herramientas para la creación colectiva de alternativas.

  • Intervención con familias. Se desarrollará en dos fases sucesivas de la forma siguiente:

a) Dos talleres de reflexión grupal dirigidos a familias: se desarrollarán en 11 sesiones, de 2 horas de duración cada una, a las que podrán acudir un máximo de 25 personas. En estos talleres se buscan los siguientes objetivos: reflexionar sobre los malestares cotidianos relacionados con la crianza, visibilizar la función social de la familia y sus contradicciones y ofrecer información y herramientas para la comprensión de la función de ser madres y padres para la creación colectiva de alternativas.

b) Un grupo de trabajo para las familias que hayan participado en los talleres: se desarrollará en 12 sesiones, de 2 horas de duración cada una, con una frecuencia semanal. En este grupo se persiguen los siguientes objetivos: generar un espacio de encuentro y profundización entre las familias participantes y fomentar el protagonismo y la cooperación en la construcción de unas relaciones familiares más saludables.

  • Intervención con púberes y adolescentes. Se desarrollará un programa, a realizar en dos fases sucesivas, de la forma siguiente:

a) Cinco talleres de reflexión grupal dirigidos a:

  • Púberes: cinco talleres que se desarrollarán en 6 sesiones de 1 hora cada una, con una frecuencia semanal, a las que podrán acudir un máximo de 25 chicos y chicas estudiantes de 1º y 2º de la ESO o equivalente. En este taller se persiguen los siguientes objetivos: reflexionar acerca de la problemática de la edad en el contexto actual, ofrecer información y herramientas que permitan a los y las púberes entender su propio proceso vital en el ámbito personal, familiar y escolar y ofrecer información básica acerca del desarrollo psicosexual.
  • Adolescentes: cinco talleres que se desarrollarán en 6 sesiones de 1 hora cada una, con una frecuencia semanal, a las que podrán acudir un máximo de 25 chicos y chicas estudiantes de 3º y 4º de la ESO o equivalente. En este taller se persiguen los siguientes objetivos: reflexionar sobre la problemática de la adolescencia en el contexto social actual y ofrecer información y herramientas para entender el proceso vital que implica la adolescencia en el ámbito personal, familiar, escolar y social.
  1. Un grupo de trabajo dirigido a los púberes/adolescentes que hayan participado en los talleres de reflexión: se desarrollará en 6 sesiones de 2 horas cada una, con una frecuencia semanal. Podrán acudir al grupo un máximo de 20 púberes/adolescentes. En este grupo se persiguen los siguientes objetivos: generar un espacio de encuentro y profundización entre los/las jóvenes que hayan participado en los talleres y fomentar el protagonismo y la cooperación en la construcción de relaciones y proyectos vitales más saludables.

Los proyectos se iniciarán a partir de comienzos de 2018.