Los niños, por regla general, pueden cepillarse con cepillo manual, o eléctrico. A partir de los 7-8 años, les atrae más el eléctrico, y es muy útil, siempre que usen la técnica adecuada, manteniendo el cepillo en cada diente un momento para eliminar correctamente la placa bacteriana, es de ayuda para los padres al repasar el cepillado diario de sus hijos.