Los aceites de fritura tienen la consideración de residuos tóxicos y peligrosos y no pueden eliminarse a través de la red de alcantarillado (dificultan los procesos de tratamiento y depuración de las aguas residuales en las estaciones depuradoras. Se deben llevar en cualquier tarro o envase a un punto limpio para que puedan ser reciclados por empresas autorizadas.