Siempre. La OMS (Manual sobre las 5 claves para la inocuidad de los alimentos 2007) establece el criterio de las 2 horas. Para evitar la multiplicación de bacterias nocivas, se debe consumir la comida dentro de las 2 horas siguientes a su preparación. Si no se va a consumir en ese periodo, refrigerar cuanto antes. Pero para no subir la temperatura del frigorífico, y por tanto del resto de los alimentos, se puede dejar enfriar un tiempo, nunca más de 2 horas y luego refrigerarlo.