En un artículo anterior “Rediseñar el ambiente para cambiar los hábitos” publicado en la página web de Madrid Salud comentábamos que mejorar los hábitos de alimentación y de actividad física no era una tarea fácil y que requería objetivos claros y una propuesta metodológica de rediseño ambiental y personal.

En este artículo nos detenemos muy sucintamente en algunos criterios metodológicos para facilitar la tarea de rediseño social y ambiental, criterios que se encuentran resumidos en el ejemplo de la figura 1 y que pasamos a comentar

Figura 1. Esquema metodológico para promover la actividad física

Esquema. Objetivo: Facilitar la actividad física

1. Preguntas relevantes

Las respuestas a estas preguntas nos llevan a dilucidar aspectos relevantes para la planificación. Cuando decimos “objetivos pertinentes” nos estamos refiriendo a objetivos de cambio que la investigación epidemiológica haya puesto de manifiesto en la relación existente entre los cambios que se plantean y los resultados de salud que se persiguen. En el caso que nos ocupa de reducir la prevalencia e incidencia de la obesidad, la diabetes tipo 2 y otros problemas de salud, la investigación epidemiológica ha puesto de manifiesto el papel que una alimentación saludable y la actividad física juegan tanto en su prevención como en la promoción de la salud. Por esta razón, elegimos estos objetivos. Cuando nos preguntamos si son “valiosos” nos estamos refiriendo a cuánto importan a la comunidad que pretende acometerlos. El resto de preguntas nos llevan a identificar los recursos y actividades necesarias y los procesos de evaluación que se van a utilizar. Todo ello no podríamos desarrollarlo en la brevedad de este artículo. Tan solo, nos vamos a referir a aspectos metodológicos menos al uso pero que, por su sencillez, pueden introducir una cierta clarificación conceptual de utilidad para la práctica.

2. Preguntas específicas para orientar las acciones y cambios necesarios

Una vez que se han identificado los recursos materiales y sociales cuyo uso facilita el logro de los objetivos (cuadro izquierdo de la figura) se plantean una serie de preguntas cuyas respuestas pueden orientar acciones atinadas

  • ¿Están disponibles? Si la respuesta fuera ‘NO’ cabría plantearse qué cambios y qué acciones serían necesarios para que lo que no está disponible lo estuviera (Ejemplo: recursos para la actividad física, modelos sociales ejemplares que inciten a la acción). Por el contrario, si la respuesta fuera ‘SI’ se procedería a plantear la siguiente pregunta.
  • ¿Están accesibles?, es decir, ¿se utilizan? Si la respuesta fuera ‘NO’ cabría plantearse la identificación de barreras y qué cambios y qué acciones serían necesarios para eliminar barreras culturales, económicas, espaciales, por falta de información o publicidad, o por otras razones. Si la respuesta fuera ‘SI’ o existen dudas cabría plantearse la siguiente pregunta.
  • ¿Son idóneos? Responder a esta pregunta requiere valorar con precisión algunos aspectos que hacen difícil su uso como la adecuación para la actividad física que se pretenda, la seguridad, el balance coste/beneficio de su utilización (Ejemplo: condiciones de inseguridad de los parques o circuitos, oferta de actividades escasamente compartidas, poco atractivas, poco gratas o poco divertidas, ausencia de modelos ejemplares que susciten la identificación en la audiencia e inciten a la acción, etc.) y definir cambios y actividades para que los recursos resulten más idóneos.

El plan de acción sería una combinación de acciones y cambios para facilitar la disponibilidad, la accesibilidad y la idoneidad de los recursos que estimulan la actividad física. Este mismo esquema podría servir de utilidad para el objetivo de la alimentación saludable si bien los sectores, organizaciones y actividades podrían tener una naturaleza diferente (mercados, comercio, agricultores, panaderos, cocineros, etc.)

3. Participación social y coaliciones sociales.

Acometer todas estas tareas requieren muchos cambios que transcienden el compromiso individual y el de los profesionales de Madrid Salud por muy mentalizados y comprometidos que estén.

Acometer estas tareas requiere de fuertes alianzas sociales con sectores y organizaciones que valoren positivamente los objetivos pretendidos, y los cambios emprendidos, que perciban ventajas en los mismos y que presionen y faciliten un contexto urbano y social diferente. También dependerá de las alianzas nacionales e internacionales que establezcamos en materia de salud y con la Red de Distritos de Madrid y de Administraciones Locales que podamos establecer. El éxito dependerá de si conseguimos promover fuertes y amplias coaliciones sociales en pro de estos objetivos en los territorios en donde trabajemos y, sobre todo, el éxito dependerá de si la planificación que hagamos nos permite obtener resultados que sean percibidos a corto plazo tanto por los agentes sociales como por los sectores involucrados y las personas afectadas. Pero reflexionar sobre ello será fruto de un próximo artículo