Grupo de niños

Como apoyo al programa de promoción de la salud “Ayudando a Crecer” también se han elaborado unas “guías para padres” para proporcionar información útil y necesaria para los padres con hijos en distintas edades.

En estas guías se mencionan los aspectos más relevantes sobre el desarrollo físico y psicosocial del niño, así como los principales cuidados que precisan a cada edad. De esta forma, aquellos padres que no puedan o no deseen participar en el taller podrán conocer algunos de los aspectos más interesantes sobre el cuidado y la crianza de sus hijos.

A continuación se ha seleccionado parte de la información y los consejos que los padres pueden encontrar en estas guías.

Guía para padres “Ayudando a crecer, 3 a 6 años”

  • En lo relativo al desarrollo físico se trata de un período de crecimiento lento pero en el que se produce un importante aumento de la fuerza muscular y de las habilidades motoras así como de la destreza manual.
  • En lo que respecta al desarrollo psicosocial, en este período la mayoría de los niños consiguen un completo desarrollo del lenguaje hablado: es una época en la que predomina el pensamiento mágico, su imaginación está dispuesta a volar como en un cuento de hadas. También es la época de las curiosidades y de los por qué, quieren saber y conocer todo y les interesa y preocupa especialmente la relación entre sus padres, así como el origen y el fin de la vida. Al finalizar este período el niño habrá adquirido su identidad sexual psicológica, es decir, se sentirá niño o niña.
  • En cuanto a los hábitos saludables que se deben adquirir o afianzar en estas edades se recuerda que se les debe permitir y favorecer una mayor autonomía en su aseo diario, lavado de manos, baño, cepillado de dientes pero que, todavía necesitan de la supervisión de un adulto. Poco a poco irán vistiéndose solos pero pueden necesitar ayuda para los botones, cremalleras, cordones, etc.
  • Es muy importante asegurar un tiempo de descanso suficiente. Deben dormir entre 10 a 12 horas, teniendo en cuenta que muchos niños van dejando de dormir la siesta. Es normal que les cueste irse a dormir; para ayudarles es conveniente que se proceda de forma ordenada en cuanto a horario y costumbres, procurando un ambiente tranquilo y relajado a la hora de acostarse, por ejemplo contándoles un cuento. Algunos niños de esta edad tienen pesadillas que les despiertan por la noche. Si esto sucede, se debe acudir a su lado y tranquilizarle, pero ni los padres deben ir a acostarse junto al niño ni el niño con los padres.
  • La alimentación tiene una enorme importancia a esta edad puesto que se trata de un organismo en crecimiento. Es normal que el apetito disminuya pues la velocidad de crecimiento es menor que en épocas anteriores (primer y segundo año de vida) y posteriores (adolescencia). Por ello, es muy frecuente que los padres tengan problemas con la comida de sus hijos de esta edad.Es muy importante que coman solos y realicen una dieta variada y equilibrada, asegurando el consumo de frutas y verduras y moderando el de grasas y dulces. El desayuno es una de las principales comidas del día y debe aportar alrededor de la cuarta parte de la energía total diaria. Además, es muy importante comenzar el día de forma relajada, evitando tensiones por falta de tiempo a la hora de desayunar.Asimismo se deben aprovechar la comida o la cena como un momento de relación familiar, en el que se comenten los acontecimientos del día y sea un rato agradable para todos.
  • En cuanto al ocio y el tiempo libre, no debemos olvidar que el juego debe ser la principal ocupación del niño de esta edad. El juego constituye su modo de expresión esencial y le ayuda a desarrollar su personalidad, a conocerse a sí mismo y a los demás. A través del juego representa situaciones difíciles de su día a día y así les resta dramatismo e importancia. Al final de este período de edad van aprendiendo a jugar en compañía de otros y a aceptar las reglas.En relación con la televisión es importante señalar que, aunque puede ser un instrumento útil y ejercer un efecto educativo en algunos casos, no se debe abusar de su uso a estas edades y los padres deberían controlar tanto el tiempo, (no es recomendable ver la televisión más de media hora al día), como los contenidos, (evitando escenas violentas y contenidos inapropiados para su edad que, a veces, incluso la programación infantil ofrece).
  • En lo que respecta a los cuidados sanitarios, se trata de una etapa en la que el sistema inmunitario, sistema de defensa del organismo, está bastante desarrollado pero, sobre todo, si el niño se incorpora por primera vez a la escuela en esta época, es normal que presente infecciones frecuentes de vías respiratorias y también digestivas. Es importe evitar el uso indiscriminado de antibióticos pues la mayoría de las veces se trata de infecciones víricas para las que estos medicamentos resultan ineficaces e incluso perjudiciales. Se recomienda la visita anual al pediatra para realizar un examen de salud completo (peso, talla, exploración general, visualización, etc.).
  • Por último, no debemos olvidar que los accidentes constituyen la principal causa de mortalidad en este período de edad, por lo que debemos ser muy prudentes y poner en práctica todas las medidas preventivas tanto en casa como fuera del hogar. Además de las medidas protectoras (barandillas, cierres de seguridad, sistemas de sujeción en el automóvil, etc.), será necesario que vaya aprendiendo a conocer y evitar las situaciones de peligro para lo cual se les deberá ir dando gradualmente mayor autonomía y responsabilidad pero teniendo en cuenta que todavía no tienen una conciencia clara de lo que es peligroso. Por ello, los niños deberán estar vigilados cuando jueguen al aire libre, se bañen en piscinas, etc. En cualquier caso, no hay que olvidar, que los niños aprenden sobre todo por lo que ven y no por lo que se les dice, por lo que nuestro comportamiento será un modelo para ellos.Se pueden aprovechar los momentos de juego para explicarles los riesgos de ciertas conductas.Finalmente y para terminar, debemos recordar que para el niño es muy importante que sus padres:
    • Le acepten y le valoren como una persona única y distinta, evitando constantes comparaciones.
    • Le muestren qué comportamientos no van a ser aceptados, estableciendo normas y límites claros que el niño pueda entender. Los límites se deben poner con firmeza, afecto y a tiempo, sin causar daño físico o emocional.
    • Le escuchen, intentando entender cómo se siente y charlen con él.
    • Jueguen con él, se diviertan al compartir los juegos y le cuenten cuentos e historias.
    • Le enseñen a hacer las cosas correctamente, le feliciten cuando consiga hacerlas bien y le animen cuando fracase.
    • Favorezcan la relación con compañeros del colegio, vecinos y amigos. El colegio cercano al domicilio facilita estas relaciones.
    • Pero, sobre todo, lo más importante es que le quieran y se lo digan; no basta con quererle hay que demostrárselo. Nada hay que ayude más a crecer de una forma saludable, que sentirse querido.

Mª Teresa Benítez Robredo
Isabel Junco Torres