Existen múltiples situaciones en las que las distintas autoridades (administrativa, judicial, sanitaria, etc.) pueden ordenar el ingreso, en las instalaciones del Centro de Protección Animal, de animales, generalmente con propietario, por razones de naturaleza social, judicial, protección animal, salud y seguridad públicas o cualquier otra que pudiera plantearse.

Estos animales quedan bajo custodia municipal, sin que, salvo consentimiento de la autoridad que ordenó el ingreso, sea posible disponer de los mismos.