El concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, compareció ayer ante los medios de comunicación para explicar la nueva estrategia municipal respecto a la práctica conocida popularmente como ‘botellón’.

Acompañado por el gerente del organismo autónomo Madrid Salud, Antonio Prieto; el director autonómico de Cruz Roja Juventud, Guillermo Vázquez, y el director del Área de Drogas de la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD), Josep Rovira, el responsable de Salud del Gobierno de Carmena se refirió, en primer lugar, a la investigación sociológica previa, realizada a finales de 2015, por el Ayuntamiento de Madrid para tener un diagnóstico de la situación. El estudio no deja lugar a duda: el ‘botellón está fuertemente arraigado en los hábitos de ocio de los adolescentes y jóvenes madrileños de entre 14 y 25 años. Por tanto, las casi 80.000 sanciones entre 2012 y 2015 no han tenido efecto disuasorio alguno.

“Estos resultados han llevado al Gobierno de la ciudad de Madrid a desarrollar nuevos programas y propuestas bajo el denominador común de la prevención, además de reforzar los ya existentes”,ha indicado el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero.

Entre las nuevas medidas está la de ampliar las intervenciones en las zonas de ‘botellón’ que hasta este momento realizaba Cruz Roja (en 2015 fueron 6.219), una ampliación que correrá a cargo de la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD). Esta entidad intervendrá con un enfoque preventivo y dirigido específicamente al sector más joven y también al comercio minorista. El reto en este tipo de actuaciones es, por un lado, modificar la percepción del riesgo, que es muy baja entre este sector de población, y modificar también los patrones de consumo, sobre todo en edades tempranas.

Estas intervenciones consisten, muy resumidamente, en la colocación de carpas en zonas en las que se concentran adolescentes y jóvenes, y en las que se ofrecen actividades individuales y grupales de carácter informativo y educativo para sensibilizarles sobre los efectos y riesgos que conlleva la ingesta de alcohol y otras drogas. Un dato que refleja la situación es que el SAMUR atiende anualmente una media de 300 menores por intoxicación etílica. En los casos en los que se observe mayor riesgo de adicción se les ofrece atención y tratamiento individual en los servicios de Prevención del Instituto de Adicciones de Madrid Salud.

“Yo no vendo alcohol a menores”
Las actuaciones de ABD tendrán, al tiempo, en su punto de mira a los comerciantes minoristas para que no vendan alcohol a menores. Con este objetivo se ha diseñado una cartelería que se distribuirá en las tiendas de las zonas de ‘botellón’ con los siguientes mensajes: “Yo no vendo alcohol a menores”“El alcohol afecta al desarrollo de la adolescencia”“Nos preocupamos por la salud de los adolescentes” “La normativa vigente prohíbe la venta o suministro de alcohol a menores”.

Servicio PAD
Por otro lado, el servicio de Prevención de Adicciones (PAD) de Madrid amplió el pasado mes de febrero las formas de contacto activa con los usuarios, a través de su web(http://www.madridsalud.es/serviciopad/), con nuevos canales de comunicación para familias y agregando contenidos específicos para padres, docentes y otros profesionales que trabajan con menores. Una de las novedades que ha incorporado el servicio PAD es un chat online que atiende y responde consultas en tiempo real. Esta apuesta por la innovación en la mejora del acceso de la ciudadanía a los servicios preventivos ha comenzado a dar sus frutos a tenor por el creciente número de consultas.

Orientación Familiar
Igualmente, se ha fortalecido la atención preventiva a familiares de adolescentes y jóvenes menores de 24 años, generando un servicio específico de Orientación Familiar dotado con 7 psicólogas, una por cada CAD (Centro de Atención a las Drogodependencias), especializadas en atención a familias, que incluye intervenciones presenciales individuales y/o grupales. En 2015 pasaron por este servicio de orientación 969 familias.

Programas de Prevención
El Ayuntamiento está reforzando los programas de Intervención Preventiva con adolescentes y jóvenes menores de 25 años que presentan factores de riesgo. En 2015, se realizaron 1.387 intervenciones individuales y 278 grupales. Los datos reflejan que disminuye el número varones atendidos pero aumenta el de mujeres, y también disminuye el número de jóvenes atendidos entre los que se han emancipado, están estudiando o trabajan.

Respecto a las acciones preventivas en los centros educativos, en 2015 participaron 207 centros, 1.010 profesores y 7.048 alumnos. La prevención se realiza también en los barrios a través de educadores sociales preparados para la detección precoz de los riesgos. En 2015, recibieron asesoramiento en este campo 155 asociaciones de distritos.

Exención de multas a menores

En estos momentos, explicó el concejal, el Ayuntamiento de Madrid está ofreciendo una alternativa a la sanción en el caso de los menores. Se trata de una opción individualizada en función del perfil de cada adolescente y siempre que participen en programas de prevención y/o tratamiento.