28 de septiembre. Día Mundial de la Rabia

Cada 28 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Rabia, que tiene por objeto insistir en las consecuencias de la rabia humana y animal y explicar los medios para prevenir y atajar la enfermedad combatiéndola en los animales. Sus patrocinadores, que son la Alianza para el Control de la Rabia y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos de América, señalan que la enfermedad mata a 55.000 personas al año, lo que significa, en promedio, una muerte cada 10 minutos. La rabia es una enfermedad infecciosa transmitida al ser humano por mordedura de animales mamíferos. Actualmente en España no existe la enfermedad en mascotas domésticas, aunque sí se ha detectado en murciélagos.

En España, los últimos casos de rabia en personas se comunicaron en los años 60. En 1975 se declaró un brote en animales en el sur de España cuyo caso índice fue un perro introducido desde un país vecino. Desde entonces se han contabilizado casos en Ceuta (19 perros y 3 gatos) y Melilla (64 perros, 1 gato y 2 caballos). Desde 1987 a 1 de agosto de 2007 se ha detectado rabia en 19 murciélagos, de los cuales 7 han sido agresores.

El virus está presente en la saliva de los animales infectados, desde 15 días antes de la aparición de la enfermedad hasta la muerte del animal. En el caso de los murciélagos parece ser que el estar infectados por este virus no es mortal para ellos, por lo que la posibilidad de contagio se prolonga en el tiempo. La transmisión se realiza fundamentalmente por mordeduras que atraviesan la dermis. La transmisión también es posible por contacto de la saliva infectada con mucosas o lesiones cutáneas recientes. Se han comunicado casos de contagio por el aire en el laboratorio o en cuevas habitadas por murciélagos y por trasplantes de córnea, procedentes de pacientes que habían muerto de rabia. No se ha constatado la transmisión de persona a persona por mordedura.

El promedio del periodo de incubación es de 4 a 6 semanas, pero varía entre 5 días a 1 año. Se han descrito periodos de incubación de hasta 6 años.

Los primeros síntomas de rabia están caracterizados por fiebre, malestar general y estado de ansiedad. A los pocos días, entre 2 a 10 días, aparecen signos neurológicos que van desde hiperactividad a parálisis, con agitación, hidrofobia, hiperventilación, hipersalivación y convulsiones. Estos síntomas tienen carácter episódico y entre ellos el paciente está orientado.

El 99% de los fallecimientos por rabia ocurren en Asia, África y América del Sur. En Asia, donde la rabia se registra habitualmente en perros, suceden el 90% de todos los casos de esta enfermedad. Solamente en India mueren anualmente más de 30.000 personas, lo cual supone una incidencia anual de 3 casos de muerte/100.000 habitantes; en América Latina la incidencia es de 0,01-0,2 muertes/100.000; y en África de 0,001-13 muertes/100.000.

El riesgo en zonas endémicas para los viajeros es proporcional a su contacto con animales potencialmente rabiosos. Se calcula que el 13% de los visitantes a un país del Sudeste Asiático entra en contacto con los animales locales. El riesgo para los viajeros que van a centros turísticos es muy bajo. El riesgo es mayor para los niños, ya que pueden tener contacto con animales no informando a sus familiares del incidente sospechoso. Es prudente evitar caminar por zonas pobladas donde vagan los perros. Después de un contacto sospechoso, especialmente mordeduras o arañazos, se debe pedir inmediatamente consejo médico en un centro sanitario, preferiblemente en la capital. Las medidas de primeros auxilios deben iniciarse de inmediato.

Ante una mordedura se debe proceder de la siguiente forma:

  • 1. Limpieza enérgica de la herida con agua y solución jabonosa al 20 %. Sólo esta actuación reduce el riesgo de contraer la rabia en un 90 %.
  • 2. Acudir a un centro sanitario para valoración de la herida, instaurar tratamiento antibiótico y vacunar contra el tétanos si no se está previamente vacunado.
  • 3. Derivación a un centro de vacunación antirrábica.
  • 4. Siempre se debe poner en conocimiento de la autoridad el incidente para la localización y observación del animal.

Si usted reside en la Comunidad de Madrid el servicio de vacunación antirrábica se presta en el Centro de Inmunoprofilaxis Humana de la Rabia, c/ Montesa 22, dependiente de Madrid Salud.

Javier Capdepón Serrano
Centro de Salud Internacional. Madrid Salud